
Integrantes de la Revista Generación piden apoyo a la Secretaría de Cultura de la CDMX para albergar el Centro de Estudios Contraculturales; dar una sede a la redacción de la revista; y resguardar el acervo tanto hemerográfico como plástico que perteneció al periodista Carlos Martínez Rentería, donde hay obras de Francisco Toledo y José Luis Cuevas, entre otras.
Para ello solicitan un espacio en la Casa del Poeta Ramón López Velarde (en la Colonia Roma), el mismo recinto en cuyas oficinas han trabajado durante 20 años y de donde se les ha pedido desalojar, en el marco de la restauración emprendida en enero de este año, cuando el espacio que desde hacía más de 30 años era administrada por una fundación creada para dicho propósito pasó a manos de Secretaría de Cultura de la CDMX.
“Lo más orgánico es que nos mantengamos en la casa del poeta por dos razones: una, la pertenencia histórica y la resistencia cultural que hemos tenido en un recinto que hemos pedido se vuelva un recinto cultural y no un espacio que funciona para ser habitado por los amigos de un grupo cultural socioespecífico”, expone el editor y gestor cultural, Emiliano Escoto, hijo de Carlos Martínez Rentería y actual director de la Revista Generación.
Opina que la Casa del Poeta debería ser “un lugar vivo, abierto y dispuesto a que lo habiten poetas, artistas, personas de la cultura que necesitan espacios, no solo para presentar su trabajo, sino para trabajar”.
“¿Qué tan difícil sería que cada año entren diferentes proyectos, habitar la casa del del poeta y que sea el incentivo para que nuevos artistas existan? Si un proyecto así se consolidara, yo estaría de acuerdo en que se ponga en cuestión la permanencia de un Centro de Estudios de Contracultura”, aclara.
Sin embargo, el gestor describe una gran dificultad para entablar una negociación con Cultura CDMX, ante el desconocimiento de los criterios con los que se reasignarán los espacios del recinto y múltiples intentos a través de audiencias ciudadanas, que en su experiencia no han resultado ser un proceso tan efectivo.
UN ACERVO CONTRACULTURAL
Son 5,000 fotografías; 300 obras plásticas, que van de los años 80 a los 2000, de artistas como Francisco Toledo, José Luis Cuevas, Vlady, Estrella Carmona, Teresa Margolles, Daniel Guzmán; así como otras 600 piezas gráficas, entre dibujo, grabado, ilustración y collage se encuentran metidos en cajas, empolvándose.
Aunque Emiliano Escoto trabaja con archivistas y restauradoras de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (Encrym), con quienes ha logrado hacer una limpieza y depuración de materiales, así como una parte de la catalogación, también se preocupa por la posible desintegración de lo que considera ser un Archivo contracultural muy importante.
La Revista Generación vinculó generaciones consolidadas y reconocidas con generaciones jóvenes, puso en diálogo ideologías e imaginarios, en una apuesta por una cultura alternativa y disidente.
“Fue de las primeras publicaciones en hablar sobre cultura de las drogas, diversidad sexual, feminismo, masculinidades, indigenismos, tribus urbanas o identidades juveniles”, ahonda sobre la publicación que se consolidó dentro de la contracultura de la CDMX, desde 1988.
Por eso subraya la necesidad de una sede para continuar y consolidar la propuesta.
De conseguir el reconocimiento en tanto que Acervo del Centro de Estudios de Contracultura, Emiliano Escoto contempla que estaría compuesto en un primer momento por la hemeroteca de la Revista Generación, así como la colección privada del periodista contracultural Carlos Martínez Rentería.
Posteriormente, de contar con un espacio físico se podrían integrar otros archivos contraculturales como La Pocha Nostra y del escritor José Agustín.