Cultura

La obra muestra como afectan a las infancias el cambio de escuela, separación de padres…

Llevan a escena los miedos y desventuras de las infancias con “El niño que se comió…”

Teatro Una escena de la obra “La extraordinaria historia del niño que se comió la servilleta de su sándwich”. Has el 31 de mayo, en la Sala Xavier Villaurrutia.

“Somos una compañía que busca enfocar sus propuestas hacia las jóvenes audiencias”, señala el actor y director artístico de La Gorgona Teatro, José Uriel García Solís.

En conversación por “La extraordinaria historia del niño que se comió la servilleta de su sándwich”, que la compañía presenta bajo la dirección de Abraham Salomón, como invitado especial para este montaje, José Uriel García Solís comienza recordando que la compañía se ha caracterizado por buscar propuestas que alienten valores en un mundo complejo.

Menciona que un objetivo importante de la agrupación también ha sido “encontrarse con un público complejo y que en pocas ocasiones se le acerca una oferta atractiva: los adolescentes”, a quienes se dirigen con esta nueva propuesta y elabora que la idea no es aleccionar, “pero sí hay ciertas invitaciones”.

“Una de ellas, que me parece muy pertinente, es no tener miedo a crecer, no tener miedo a transitar por las diferentes etapas de vida”, adelanta.

Los sábados y domingos, desde el 9 y hasta el 31 de mayo, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, La Gorgona Teatro escenifica la obra escrita por Ricardo Rodríguez, que narra la historia de Rodrigo, el “nuevo del salón”.

El niño tiene miedo de ir a la escuela y hará lo posible por no asistir, incluso comerse la servilleta de su sándwich para enfermarse de la panza.

“De manera muy sensible aborda también estos cambios que de pronto se producen en familiares y cómo afectan también a las infancias. En este caso, la separación de los padres, enfrentarse a una nueva escuela, las formas de convivir y de relacionarse con otros compañeros”, detalla el actor.

Junto a la actriz Paulina García, José Uriel García Solís hace del profesor que cuenta la historia y ambos se reparten “los demás personajes”.

“Creo que viene de manera muy puntual para aquellos chicos que no la pasan bien en su infancia y tienen -como lo hace Rodrigo- que enfrentar a la persona que lo está molestando y decirle: no te tengo miedo, no me gustan los problemas, pero si me haces algo, me voy a defender” , invita García Solís.

“La extraordinaria historia del niño que se comió la servilleta de su sándwich” está dirigida a público a partir de los 10 años.Tiene funciones sábados y domingos hasta el 31 de mayo, a la 1 pm, en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque (atrás del Auditorio Nacional).

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