
‘El Último Sueño de Frida y Diego’, la ópera sobre la pareja de artistas Frida Kahlo y Diego Rivera inspirada en el mito de Orfeo y Eurídice, se estrena este jueves en Nueva York de la mano de la prestigiosa Metropolitan Opera.
Con libreto del cubano Nilo Cruz y música de la estadounidense Gabriela Lena Frank, la obra muestra a Kahlo abandonando el inframundo durante el Día de Muertos y reuniéndose de nuevo con Rivera.
Durante la pieza, la pintora duda si debería volver a la vida, pues la suya estuvo marcada por el dolor que le provocó una discapacidad crónica causada por la poliomelitis y un accidente de tranvía que le fracturó las costillas, la pelvis y la columna.
El barítono Carlos Álvarez, originario de Málaga (España), se pone en la piel de Diego Rivera, mientras que Frida está encarnada por la estadounidense Isabel Leonard y Gabriella Reyes da vida al personaje de la Catrina, clave en la representación.
Por su parte, la dirección de orquesta corre a cargo de Yannick Nézet-Séguin, que formará parte del proyecto durante la mayoría de funciones, a excepción de la del 22 de mayo, cuando ocupará su puesto Steven Osgood.
La pintura surrealista trasladada al escenario
La ópera traslada al escenario de la Met Opera los cuadros de Kahlo y Rivera, con escenas en las que se imitan pinturas como ‘La creación de un fresco que muestra la construcción de una ciudad’, de Diego, o ‘El Sueño (La cama)’ de Frida, que recientemente se vendió por 54,7 millones de dólares en Nueva York.
La pieza carga con un fuerte componente surrealista, evocando este estilo -del que Kahlo y Rivera son dos grandes exponentes- con vivos colores y personajes como las catrinas o los esqueletos, que se deslizan por el escenario e interactúan con los personajes principales.
Las semanas antes de su estreno, tanto Gabriela Lena Frank como Nilo Cruz y Deborah Colker, coreógrafa y directora de la obra, han insistido en que esta ópera no es un ‘biopic’, si bien hace referencia a la tumultuosa relación que mantuvieron los dos artistas, marcada por idas y venidas e infidelidades.
Lo que sí hace la ópera es mostrar el lado “poético” de Frida, “su fragilidad y sensualidad” y esa “dualidad” entre “la vida y la muerte, el grito y el silencio, los colores y el vacío”, según detalló a EFE Deborah Colker.
Haciendo honor a los orígenes de los artistas, la ópera también rinde homenaje al “ADN latinoamericano” con elementos como la marimba, un instrumento de percusión de raíces africanas popular en comunidades indigenas de Centroamérica, explicó la compositora Gabriela Lena Frank durante un coloquio en Manhattan la semana pasada.
La obra, que ya se estrenó en San Diego (California) durante la temporada 2022-2023 y que se representa enteramente en español, solo contará con siete funciones que se extenderán hasta el 5 de junio.