
El Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT) abre sus puertas con más de 200 piezas originales y “réplicas” contemporáneas de técnicas ancestrales exhibidas a lo largo de 12 salas permanentes.
“Este museo forma parte de la estructura del Fonart, que en este periodo, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, amplía mucho sus capacidades: no nada más es una instancia que comercializa, es una instancia que también empieza a dedicarse a la difusión, promoción y capacitación de la mano de otros proyectos que hacemos en la Secretaría [de Cultura]”, declara Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo Cultural.
Durante un breve acto protocolario, seguido de un recorrido por las instalaciones, la funcionaria recuerda que Original “es uno” de los proyectos que impulsan como parte de esta “nueva responsabilidad y estructura” y ahora se suma este Museo.
Las instalaciones del recinto también integran una sala de exposiciones temporales (pronto abrirá con una propuesta que se podrá visitar durante aproximadamente 4 meses), una ludoteca para acercar a las infancias al mundo textil mexicano y un Taller Original para la innovación y experimentación de esta marca del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART)
Así como espacios adicionales: un par de salones para foros y eventos, la ya funcional tienda Fonart y la ventana arqueológica en el patio principal.
“Por supuesto, esta es una institución que va a trabajar con otras hermanas, por ejemplo, con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. El maestro Adelfo Regino, que está representado en el consejo, él y su gente han estado muy cerca de este museo y se irán agregando también otras compañías seguramente en este camino”, comenta Marina Núñez Bespalova.
RECORRIDO
Aproximadamente 5 coleccionistas privados se suman a las instituciones aliadas - como el Museo Textil de Oaxaca y el Museo Nacional de Antropología- de donde provienen huipiles, tilmas, blusas y otras prendas de la exposición permanente.
En la primera sala, el curador del MUT Alejandro de Ávila pone atención a los métodos de telares que se usan en México. Luego en las siguientes salas, se abordan aspectos particulares de técnica, materiales, cosmogonías y colores.
Hacia el final sobresalen piezas como una recreación de la tilma de arte textil-plumario, particular de México por la manera en que se tuerce la pluma del ave con la fibra y que fue regalada por un Obispo de Puebla al Papa, en los años 1860; y en la última sala se concentran vitrinas con piezas que han sido plagiadas.
“Son ejemplos de tradiciones textiles que han sido copiadas, en algunos casos comisionadas en India o en otras regiones, copiando los diseños y las técnicas sin darle crédito a la procedencia”, detalla el curador.
EL ARRANQUE
“El presupuesto de este año no va a ser el normal porque estamos empezando en segundo semestre, es un año atípico por el Mundial y hay circunstancias que hacen pensar que la circulación que tendremos en estos meses no es la normal, hay un presupuesto suficiente para llevarlo bien y haremos una proyección mucho más acertada”, informa la subsecretaria de Desarrollo Cultural.
Durante el primer recorrido por el nuevo recinto, Marina Núñez Bespalova indica que en todo el espacio se invirtieron 80 mil millones de pesos, para restauración, conservación y museografía.
Puesto que se trata de un inmueble protegido, se trabajó de la mano con el INAH, a través de la Dirección General de Sitios y Monumentos, “que son los únicos que pueden intervenir este tipo de eventos” y “en una primera etapa para reforzar estructuras, sobre todo”.
OTRA FORMA DE HACER EQUIPO
Para liderar este nuevo Museo se integró un comité conformado por especialistas del ramo textil, promotores y gestores del arte tradicional, así como maestras y maestros artesanos.
A partir de esa conformación que se irá ajustando en los siguientes meses se organiza un equipo operativo encabezado por una coordinación ejecutiva (Yokoyani Sánchez Almada Montaño) y distintas coordinaciones operativas que se encargarán de las aristas educativas, guías y materias primas, etc.
“Cuando uno habla de elementos que corresponden a comunidades o a sectores artesanales indígenas, tiene que hablar de comunidad incluso para la toma de decisiones. ¿Cómo aseguramos eso? Haciendo que las decisiones fueran en conjunto”, detalla Marina Núñez.
En ese sentido, apunta que el Consejo es el órgano rector, “que se va a estar reuniendo periódicamente y al que todo el equipo que está aquí le va a informar sobre el programa, sobre las piezas que se sugiere que mandemos a hacer, sobre las donaciones que están queriendo entrar: todo salvo el asunto de recursos porque hay todo un órgano que tiene Fonart que es el que vigila y cuida el uso de los propios recursos”.
Detalla que para informar “con orden” a este Consejo se instaura la figura de un coordinador ejecutivo para cerciorarse de la correcta operación del Museo y que cada persona haga su parte.
“Ese coordinador ejecutivo no es realmente un director general, no queremos esa figura porque queremos que el Consejo sí tenga palabra aquí y que sea un asunto consensuado. Esa figura la lleva Yokoyani Sánchez, quien viene de Fonart”, agrega e informa que la presentación formal del Consejo se hará “después”.
Por otra parte, la subsecretaria de Desarrollo Cultural adelanta que el INPI se encuentra haciendo un catálogo de Pueblos Indígenas, “dentro de ese catálogo habrá otro donde se establezca cuáles son las manifestaciones culturales de esos pueblos indígenas” .