
A punto de cumplir tres décadas de trabajo ininterrumpido, la compañía Nemian Danza Escénica fundada por Isabel Beteta y Rosario Verea celebra su trayectoria con la gira nacional “El camino de la vida”.Son 3 piezas las que conforman el programa, el cual ya se ha presentado en Tijuana, Mexicali, Estado de México y próximamente se presentará en Jalisco, CDMX y Morelos: El escote y El abrazo, de Isabel Beteta y Sin excusas, de Rosario Verea.
“Se trata de propuestas muy contrastadas entre ellas, sin embargo de alguna manera representan lo que hacemos como compañía”, comenta Isabel Beteta.El próximo año, la coreógrafa cumplirá 50 años de trayectoria y en el marco de esta gira reflexiona que la danza es algo más que una profesión.
“Lo que somos, como entendemos nuestra vida, es bailar. Vaya, desayunas, comes y cenas danza. Es la forma de vida, no es algo que haces, sino algo que es intrínseco a ti”, comparte. Esta manera de habitar el mundo es a lo que alude “Nemian”, palabra de origen náhuatl que se traduce como “el camino de la vida”.
Asimismo, en entrevista, la coreógrafa y cofundadora de la agrupación explica que para sintetizar 30 años de actividad eligieron sus obras más representativas, las cuales permiten observar el diálogo creativo que ha sostenido a la compañía desde sus orígenes.
UNA FORMA DE VIDA COMPARTIDA
“Nos reímos y decimos que ha durado más nuestra relación de trabajo y amistad que nuestros matrimonios”, relata Isabel Beteta sobre la colaboración que mantienen ella y Rosario Varea desde hace 30 años.
La trayectoria de Nemian Danza Escénica se ha construido sobre la conversación coreográfica entre las dos creadoras, quienes comparten el lenguaje de la danza desde perspectivas y exploraciones distintas del cuerpo.
“Lo interesante es que trabajamos de formas muy diferentes”, considera Beteta, quien privilegia la imagen plástica y la composición visual, mientras Rosario Verea se enfoca en la velocidad, la fisicalidad y el impulso animal.“Nuestro estilo de movernos es lo que ha dado una de las características principales de la compañía y todo esto se ha enriquecido a través de los años por coreógrafos invitados, cursos tomados”, ahonda.
La intérprete y coreógrafa expresa que pese a los años de trabajo, la compañía goza de mayor reconocimiento en países como Alemania o Irlanda que en México.Por ello, una gira nacional como la que realizan ahora significa también la posibilidad de intercambio con la escena local.
“Esta es la posibilidad de mostrarnos aquí y de recibir retroalimentación de nuestros colegas de otras partes de la República, que para nosotros es importante”, señala.Si bien en la gira “El camino de la vida” presentan piezas de repertorio ya probadas, este año, la compañía también se ha dedicado a generar el siguiente programa. con coreografías nuevas.
“Rosario está comenzando una nueva coreografía que no tiene todavía título, pero ya terminó un dueto de hombres precioso, hay que decirlo. Y yo acabo de terminar una obra nueva que se estrenará, yo creo que por ahí de agosto, junto con la de ella, que se llama Rubedo”, adelanta Beteta.
Añade que la obra estará basada “en el proceso alquímico como un desarrollo del alma, un desarrollo espiritual como el cambio del plomo al oro, pero en su aspecto simbólico”, para lo cual recurrió a Gustav Jung, en lo conceptual, y a grabados medievales para lo visual.
PROGRAMA
La primera parte es “muy escultórica” y la segunda lleva “una velocidad mucho mayor”, describe Isabel Beteta.Comienza con una pieza de su autoría “El abrazo” (2024), que alude tanto a una experiencia muy íntima, sentida y emotiva “o un abrazo de políticos, así todo frío”.
A través del contacto físico grupal y la intención contenida en la mirada aborda el gesto que simboliza amistad, amor, compañerismo y pertenencia, a la par que rechazo y traición. “Tiene una música muy preciosa de Philip Glass, pero es principalmente una obra abstracta”, apunta Beteta.
Luego, la obra de Rosario Varea, “Sin excusas” (2023) surge de las vivencias y los desafíos de la profesión artística y plantea que no hay excusas para no bailar, “bailamos porque esto es nuestra vida”.
“Y la tercera obra es algo larga, que yo desde hace mucho quería hacer y por fin lo pude realizar, se llama El Escote (2024)”, continúa.La coreógrafa indica que le gusta mucho la espalda porque le parece una parte poco explotada y muy bella del cuerpo.
Además, el surrealismo y en particular la obra de René Magritte inspiraron esta creación. “Tiene ese tipo de sin sentido, pero agradable. No sé cómo explicarlo”.Para interpretar esta tríada participan siete integrantes de la compañía: Patricia Rodríguez, Angélica Perea, Javier Amado, Octavio Nájera, Marcos Contreras y las fundadoras Beteta y Verea.
PRÓXIMAS FUNCIONES
Gracias al estímulo fiscal EFIARTES, “El camino de la vida” se presentará el 3 de julio, a las 8 pm, en el Teatro María Teresa de Guadalajara, Jalisco.
El 5 de julio a la 1pm, en el Centro para la Cultura y las Artes de la Ribera, en Ajijic, Jalisco.Luego, el 17 de julio a las 8 pm, 18 de julio a las 19 horas y domingo 19 de julio a las 6 pm, en el Centro Cultural “Los Talleres” en la CDMX.Finalmente, la gira por los 30 años de la compañía Nemian Danza Escénica cerrará el 31 de julio en Casa Spencer, en Cuernavaca, Morelos.