Cultura

Sergio Vela presenta su reciente libro sobre el estreno en México de “Parsifal”, la última obra de Richard Wagner

Sobre “La bella simplicidad. Memorias del Parsifal”

SCM Una escena de la ópera “Parsifal, la última obra de Richard Wagner.

Este sábado 4 de julio, el Foro Castalia del Seminario de Cultura Mexicana acogió con calidez la presentación del libro La bella simplicidad. Memorias del Parsifal, en la que participaron Fernando Fernández —editor de la obra y miembro del Seminario—, Jesús Silva-Herzog Márquez y Leonardo Curzio: tres lúcidos y generosos comentaristas y amigos dilectos, a quienes expreso mi agradecimiento.

Junto con el libro, que está a la venta en formato electrónico, se puso a disposición del público en general, de manera gratuita, la serie de materiales audiovisuales que preserva el estreno en México de Parsifal, la última obra de Richard Wagner, que se llevó a cabo hace dos años en el Teatro del Bicentenario de León. Así pues, a partir de este mes, el público podrá acceder de manera virtual y sin costo, a la estupenda videograbación, en alta definición y con magnífico sonido, de la puesta en escena completa de Parsifal en León, con subtítulos en español o en inglés y, además, un detallado documental tras bambalinas (making of…) en torno a la escenificación de este “drama musical sacro”, según reza el subtítulo de Parsifal.

         Dada la naturaleza efímera de ejecución pública de las artes escénicas y musicales, la publicación del volumen La bella simplicidad. Memorias del Parsifal corresponde con el afán, tantas veces reiterado en un sinnúmero de bitácoras y registros audiovisuales, de preservar en la memoria aquello que, por su propia naturaleza, es efímero; así pues, el hecho escénico documentado tiene, de una manera aproximada, una segunda vida tras las presentaciones en vivo.

         En La bella simplicidad. Memorias del Parsifal, libro diseñado por Rocío Mireles, el lector halla un amplio testimonio fotográfico de la escenificación de Parsifal en México, así como bocetos, notas, diagramas, planos técnicos, y una serie de reflexiones, vertida en la parte textual del libro, que da cuenta de las razones y los impulsos que animaron la interpretación integral del opus ultimum de Wagner, en su reciente estreno en México. Asimismo, el libro incluye los reconocimientos al equipo creativo que, desde hace años, me ha acompañado en mis tareas como autor de escenificaciones: Violeta Rojas (vestuario), Ruby Tagle (coreografía), Juliana Vanscoit (producción), Ghiju Díaz de León (proyecciones), Ilka Monforte (maquillaje), Paulina Franch (asistencia) e Iván Cervantes (diseño escenotécnico); con estos colaboradores he compartido el propósito de ir en pos de “la bella simplicidad” —como enseñaba Gluck en su famoso prefacio a Alceste—, y que ha sido una suerte de lema, casi una rosa de los vientos, al emprender cada una de nuestros trabajos teatrales, en los que suelo asumir el diseño de la escenografía y la iluminación, además de la dirección escénica. En un sentido práctico, para alcanzar esa bella simplicidad comienzo por considerar el escenario como un espacio vacío, y sólo añado, con todo rigor conceptual y estético, los elementos visuales que sean estrictamente necesarios para que el discurso dramático resulte diáfano ante la mirada del espectador.

La ópera es la más compleja forma de teatro —rara alquimia entre la concreción de la palabra dramática y abstracción de la música— y, por tratarse de un espectáculo de grandes proporciones, evidencia su índole colectiva: a los solistas que integran el reparto —actores cantantes—, se añaden los grupos corales, los cuerpos de baile, la orquesta, los pianistas repasadores, el equipo de técnicos encargados de las particularidades del escenario (tramoya, attrezzo, mecánica teatral, proyecciones, iluminación, vestuario, maquillaje, etcétera) y, por supuesto, la estructura operativa del recinto y de las instancias coproductoras (en el caso, Arte & Cultura del Centro Ricardo B. Salinas Pliego y el personal del Teatro del Bicentenario del Fórum Cultural Guanajuato).  

Si bien he tenido cercanía con Parsifal desde hace casi medio siglo, la historia de su reciente estreno en México puede resumirse así: en 2013, por invitación de mi buen amigo Luiz Fernando Malheiro, escenifiqué mi primera versión de esta ópera, con la colaboración de mi equipo habitual, en el legendario Teatro Amazonas de Manaos, en Brasil. Las ideas directrices y la mayoría de los diseños principales de entonces permanecieron casi inalterados en la versión revisada y depurada de 2024. A pesar de la buena intención de producir Parsifal con la Ópera de Bellas Artes en 2019, no fue posible llevar a cabo el proyecto, y hubo que esperar unos años más para que los astros se alinearan favorablemente, a fin de lograr el estreno en México de esta obra, tan singular como significativa: Jaime Ruiz Lobera, como titular del Teatro del Bicentenario, me invitó a dirigir una ópera de Wagner en ese magnífico recinto, y recibió con entusiasmo mi idea de, por fin, estrenar Parsifal en México. Las circunstancias fueron propicias, porque Arte & Cultura del Centro Ricardo B. Salinas Pliego pudo retomar la celebración del Liber Festival en el Fórum Cultural Guanajuato, a fin de coproducir la ópera, con el apoyo financiero de Banco Azteca y, adicionalmente, el del Patronato de la Industria Alemana para la Cultura, presidido por Sébastian Masson. A todas las instituciones y personas involucradas en la realización del proyecto expreso aquí, de nuevo, mi más sincero agradecimiento.

La integración del reparto fue especialmente afortunada, con Martin Iliev como Parsifal, Fiona Craig como Kundry, Hernán Iturralde como Gurnemanz, Jorge Lagunes como Amfortas, Óscar Velázquez como Klingsor (retomando el papel que cantó en 2013 en el Teatro Amazonas) y José Luis Reynoso, además de un destacado elenco de jóvenes cantantes mexicanos para los papeles menores (los Caballeros del Grial, los Escuderos y las Doncellas-flores), y de bailarines para doblar las Doncellas-flores solistas y para el papel de un custodio forzudo del Rey del Grial.

Tanto el registro videográfico integral de la ópera, a cargo de MALCA Producciones, como el documental tras bambalinas sobre el proceso de ensayos, están disponibles en el canal de YouTube de Arte & Cultura del Centro Ricardo B. Salinas Pliego, mientras que La bella simplicidad. Memorias del Parsifal está a la venta en formato de electrónico, como feliz testimonio del estreno de Parsifal en México.

San Buenaventura, Tlalpan, julio de 2026

Colaboración del Seminario de Cultura Mexicana

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