Cultura

Inaugura la nuestra “Arte y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX” con más de 340 piezas

El Munal reabre sus salas permanentes donde habita el arte moderno mexicano

Muestra. Una de las piezas de la muestra permanente en el Munal.

Esta semana el Museo Nacional de Arte (MUNAL) reabrió sus salas permanentes, dedicada al arte mexicano de la primera mitad del siglo XX, con una nueva propuesta curatorial y museográfica: “Arte y visualidad en el México moderno. Colección MUNAL siglo XX” despliega más de 340 piezas en salas amplias e iluminadas, dejando atrás la atmósfera laberíntica y oscura del recinto.

“Abrir estos galerones es muy importante para que grandes multitudes puedan también pasar dentro de las salas. Evidentemente, tomando en cuenta los sistemas de conservación de cada una de las piezas”, apunta David Eduardo Cáliz Manjarrez, uno de los curadores del museo.

De acuerdo con el representante del equipo curatorial, según comenta durante un recorrido guiado, en esta relectura de la colección se enfocaron en responder a las “preocupaciones de la modernidad”.

En un espacio temporal de 1890 a 1950, la muestra abarca a figuras como María Izquierdo, Lola Cueto, Tina Modotti y Lola Álvarez Bravo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Roberto Montenegro y Dr. Atl, entre otras figuras fundamentales del arte moderno mexicano.

“La gran virtud de esta Colección es que tenemos gran vastedad de piezas, pero ya era necesario volver a articular un discurso para que el público pudiera tener una experiencia distinta dentro del museo”, destaca David Cáliz.

Informa que la colección total del Munal comprende casi 9,000 piezas, desde arte novohispano hasta siglo XX, pasando por siglo XIX.

“Pero para que entendamos un poco, la colección de arte moderno del Munal representa aproximadamente el 65% de la totalidad de la colección, entre grabados, litografías, fotografías, documentos históricos. Es una cantidad importante como para entre los compañeros de curaduría poder llegar a una selección de solamente 340 piezas”, ahonda.

Muestra. Unos cuadros de la exposición. (Gerardo Luna)

Si bien la renovación, que no se había hecho desde hace por lo menos 7 años, culmina con esta exposición que se plantea como un “recorrido permanente”, el curador recuerda que “nada en los museos es permanente”.

“Por cuestiones de conservación habrá algunas sustituciones, habrá que ver qué otras piezas podemos integrar del diálogo para que cuando nos vuelvan a visitar encuentren una pieza distinta, que articulará los mismos ejes”, detalla.

RECORRIDO SIGLO XX

Además de la disposición espacial, uno de los aspectos que han cambiado a simple vista y desde el primer recorrido por la nueva sala son los soportes artísticos. Además de pintura académica se incorporan medios impresos, fotografía, gráfica y cine.

De acuerdo con la directora del MUNAL, Mireida Velázquez, se trata de “ampliar el paradigma tradicional de las Bellas Artes para reconocer que otras manifestaciones visuales como el cine, la fotografía, el grabado y las revistas ilustradas también construyeron el imaginario visual de nuestro país entre 1890 y 1950”.

“No se trata de sustituir una historia por otra, sino demostrar que siempre fue más plural de lo que se nos enseñó”, considera.

David Cáliz agrega que en vez de seguir un sentido cronológico, se ofrecen nueve ejes temáticos.

Muestra. Otra de las obras. (Gerardo Luna)

Comienza con una reflexión sobre las continuidades y rupturas heredadas del siglo XIX, luego aborda el quiebre con la Academia y sus métodos de enseñanza; la importancia de la educación artística en la posrevolución; la presencia de las comunidades originarias en la cultura visual; la recuperación de las artes populares; el Estridentismo; las artes escénicas y el grupo Contemporáneos; las representaciones de las ciudades modernas, el paisaje y, finalmente, los desencantos de la modernidad que llevaron a diversos artistas a explorar nuevos territorios creativos.

El curador destaca algunas obras que permanecían guardadas y no se habían visto. “Una que es muy importante es la Bandera de las estudiantes, de la huelga de 1912, que es fantástica porque esa bandera pertenece al fondo documental Luis G. Serrano que resguardamos en el departamento de curaduría”.

“Lo que también hicimos fue rastrear todo lo que implican los fondos documentales, que tenemos varios: el fondo Carlos Mérida, Luis G. Serrano, el fondo Félix Parra, para poder ver que los documentos y en este caso la bandera como objeto, nos ayuda también a articular esta parte que nos faltaba”, continúa.

También, por cuestiones de conservación -“porque los papeles no pueden estar tanto tiempo en exhibición”- tenían mucho tiempo sin exhibir los carteles del Taller de la Gráfica Popular junto con la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, la revista Frente a Frente, la revista Futuro, que ahora regresan.

David Cáliz añade que regresan obras que antes estaban comprometidas en otros proyectos expositivos, “porque al Munal le solicitan muchas obras, sobre todo las piezas de la última etapa de Orozco,como La Vela, que es una parte fantástica, ya mucho más metafísica y abstracta”.

En ese sentido, subraya la integración de los fondos de Roberto Montenegro sobre arte popular que dialoga con María Izquierdo.

OPORTUNIDAD DE RELEER

“Nos interesaba, cómo podíamos pensar la modernidad a partir del arte y cómo pensar la modernidad es pensarnos a nosotros mismos”, expresa David Cáliz.

En esa lógica, la propuesta busca ampliar el panorama del arte moderno mexicano a partir de cruces entre disciplinas, documentos y obras que tradicionalmente habían ocupado un lugar secundario en los relatos museográficos.

La intención, explica el curador, es que pinturas, fotografías, publicaciones, archivos y objetos construyan un panorama más amplio de las transformaciones culturales de la época.

Asimismo, el representante curatorial señala la intención consciente de dar más lugar a mujeres y artistas “descentralizados”.

“Nos interesaba mucho poder darle espacio a otras narrativas que han sido borradas o marginadas por la estética hegemónica del momento. El siglo XX fue un crisol de múltiples sensibilidades estéticas y nos encontraremos con una cantidad de nombres sí fundamentales, pero también con otros que merecen ser rescatados y nombrados: Esther Hernández, Lola Cueto, Nahui Olin, Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, que son mujeres fundamentales dentro de la colección; así como también de centralizar el discurso sobre todos surgió en la ciudad de México”, desglosa.

INAUGURACIÓN SALA NUEVA

A la inauguración de la nueva presentación de la colección permanente del siglo XX en el Munal acudió la Secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza.

Destacó el trabajo de investigación y revisión curatorial detrás de esta renovación museográfica, al considerar que “las colecciones permanentes son parte fundamental del valor que tienen nuestros museos, el reto es volverlas a poner en valor, investigar, repensar y hacerles nuevas preguntas para que nuevas generaciones se puedan acercar”.

“Cada vez más personas llegan a los museos, pero necesitan que tengamos un diálogo muy distinto, ese ha sido principalmente el reto: cómo mantener los museos con otra interacción, principalmente con las y los jóvenes”, agregó.

Las salas renovadas pueden visitarse en el primer piso del Museo Nacional de Arte, que se ubica en Tacuba 8, Centro Histórico de la Ciudad de México.

Puede visitarse de martes a domingo, de 10 am a 6 pm. El costo general de entrada es de 95 pesos. La entrada es gratuita para personas con credencial del INAPAM, menores de 13 años, personas con discapacidad, docentes y estudiantes con credencial vigente; los domingos el acceso es libre para todo público.

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