
A Vicente Quirarte Castañeda lo conocí cuando estudiaba en el CCH Sur. Conocerlo es sólo un decir, porque en realidad había leído su libro “Calle nuestra”. La vida me daría la oportunidad, décadas después de conocerlo mejor, exactamente en 2025 cuando fue designado para recibir el Premio Crónica ese año en la categoría de Academia.
Fueron unos meses en el que tuvimos contacto y varias pláticas en su casa del sur de la ciudad donde fue un deleite escucharlo hablar de teatro, de poesía, de narrativa, de la ciudad y sus calles, de sus alumnos en la UNAM, donde fue un gran maestro e investigador emérito de la máxima casa de estudios.
Este martes 11 de agosto, ese ser luminoso, gentil, sabio y poeta de largo aliento nos dijo adiós en su presencia terrenal a sus 72 años, pero nos deja, para anidar en su mundo, muchos libros, muchos ensayos y muchas enseñanzas, que sólo los hombres y mujeres con grandeza saben hacerlo.
Una frase de Vicente, nos dice esa maravillosa forma de vivir que tenía: “El secreto no es ser joven, sino mantener la juventud, la inconformidad ante la idea que no prospera, la frase mal articulada, el proyecto superior al pensamiento”.
Volviendo a su generosidad, esta también se plasmó en sus palabras, durante la entrevista antes de recibir el Premio Crónica: “ Es una enorme satisfacción recibir el galardón en el área de Academia, con el cual han sido acreedoras personas a quienes admiro y reconozco. Ellos han hecho importante el reconocimiento. Pero, además, “recibir el Premio Crónica es reconocer a mis alumnos. Igualmente reconocer mi casa, la Universidad Nacional Autónoma de México, así como a las otras corporaciones a las que pertenezco, la Academia Mexicana de la Lengua y El Colegio Nacional”.
CONDOLENCIAS.
El Leonardo López Luján, presidente en turno de El Colegio Nacional dijo: “Con la más profunda tristeza comunicamos el fallecimiento de Vicente Quirate Castañeda, insigne miembro de El Colegio Nacional y uno de los más destacados, poetas, ensayistas, narradores y dramaturgos que ha dado México. Vicente Quirarte se distinguió a lo largo de su fructífera carrera profesional no solo como literato, sino como un comprometido profesor y funcionario de nuestra máxima casa de estudios. Vicente Quirarte fue reconocido tanto en el país que lo vio nacer como en las instituciones más ilustres del extranjero. Su muerte deja un lugar irremplazable, pero estamos seguros de que su obra y su recuerdo estará entre nosotros. Descanse en paz”.
Mientras, la Academia Mexicana de la Lengua dijo que la guardia de honor a Vicente se realizará este miércoles 12 a las 13 horas en la agencia García López del Pedregal.
OBRAS
Dentro de su vasto corpus literario forjado durante más de cuatro décadas, podemos citar algunas como “Un paraguas y una máquina de coser”, “Morir todos los días” y “La isla tiene forma de ballena”. Quirarte también escribió “La invencible”, una obra autobiográfica dedicada a su padre, el historiador Martín Quirarte.
Otras que destacan son “El fantasma de la prima Águeda”, “El tiempo y sus mastines”, “Sintaxis del vampiro”, “Fantasmas bajo la luz eléctrica” y “Bisturí de cuatro filos”.
PERFIL
Vicente Quirarte Castañeda nació el 19 de julio de 1954 en la Ciudad de México. Durante su infancia practicó la talabartería, etapa de su vida que recordaba con estas palabras: “mal nutrido, pero alimentado por una luz más invencible que el hambre”. Más tarde, cursó la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde también obtuvo la maestría en Letras Hispánicas y el doctorado en Literatura Mexicana.
Su trayectoria literaria comenzó en 1979 con el poemario Teatro sobre el viento amado, reconocido con el premio Punto de Partida otorgado por la UNAM. Desde entonces, su obra poética y narrativa fue prolífica y ampliamente galardonada. Entre sus premios destacan: Premio Nacional de Poesía Joven de México Francisco González León (actualmente Elías Nandino) por Vencer a la blancura (1982). Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas por El azogue y la granada: Gilberto Owen en su discurso amoroso (1990). Premio Xavier Villaurrutia por El ángel es vampiro (1991).
En 1994, recibió la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos en el área de Creación Artística y Extensión de la Cultura. Posteriormente, fue reconocido con el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde en 2011 y el Premio Universidad Nacional en 2012 en la categoría de Creación Artística y Extensión de la Cultura.
VICENTE QUIRARTE, MAESTRO UNIVERSAL
Más allá de su vocación literaria, Vicente Quirarte fue un maestro comprometido con la transmisión del conocimiento. Desde 1987, impartió clases en la UNAM en los niveles de licenciatura, maestría y doctorado. También ocupó cátedras en instituciones como el Colegio de Sinaloa, la Universidad de Guadalajara, el Austin College y las universidades Hebrea de Jerusalén y de Sevilla. Su labor docente lo llevó a impartir clases y conferencias en España, Colombia, Estados Unidos, Inglaterra y Francia.
Como funcionario universitario, desempeñó los cargos de director general de Publicaciones de la UNAM (1990-1997), director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas (1999-2003) e integrante de la Junta de Gobierno de la UNAM (2017). Fue, además, investigador titular “C” en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel II.