Cultura

La cultura nos codifica para dirigir nuestra fuerza vital hacia objetos concretos y hacernos perseguir lo que supuestamente nos falta, señala Aliona Pankina

Aliona Pankina cuestiona en el Chopo el Mandato de la Carencia; el deseo como flujo de libertad viva

La cultura nos codifica para dirigir nuestra fuerza vital hacia objetos concretos y hacernos perseguir lo que supuestamente nos falta, señala Aliona Pankina —

Aliona Pankina La Carta 2026 El diseño de iluminación de Marcela Dovalí dialoga con los lienzos de gran formato que dieron origen al universo sonoro de "La Carta", de Alina Pankina.. (Chopo)

Aliona Pankina, artista multidisciplinaria de origen ruso y nacionalizada mexicana, redefine las fronteras de la identidad en su propuesta escénica más reciente, La Carta.

En entrevista exclusiva con Crónica, la creadora profundizó en los mecanismos de programación culturalque dan forma al sentir humano y planteó una “indagación estética sobre la vitalidad, la libertad y la ilusión de la carencia”.

La obra integra dramaturgia, danza, diseño sonoro e iluminación sofisticada; es presentada como un fenómeno vivo en el Foro del Dinosaurio del Museo Universitario del Chopo.

Pankina, en su rol de autora, directora, performer y compositora, cuestionó “la prisa de la cultura occidentalpor exigirnos perseguir constantemente aquello de lo que supuestamente carecemos”.

Indagación y Condicionamientos Sociales

Inspirada en las premisas filosóficas de Gilles Deleuze y Félix Guattari, la creadora concibió el deseo “no como un vacío a llenar, sino como un flujo vital indomable”. Explicó al reportero, que “los mandatos sociales nos condicional para canalizar esa fuerza hacia metas preconcebidas, restringiendo la experiencia de libertad y reduciéndonos a seres estrictamente formateados”.

Para la intérprete, el deseo es una fuerza que emerge de manera azarosa; por ello, su propuesta explora esa intensidad sin la necesidad inmediata de explicarla o juzgarla, permanece en zona de indagación pura y sin resoluciones apresuradas.

Interconexión sensorial y Alquimia escénica

Reveló que la puesta en escena destaca por un diseño de luz complejo desarrollado por Marcela Dovalí, el cual emplea texturas basadas en trazos de la propia Pankina. “Estos patrones lumínicos reaccionan con las fluctuaciones del texto, la voz y el lenguaje corporal, creando una atmósfera que acompaña los pliegues de la emoción humana”, explicó.

Pankina definió su trabajo como “posdisciplinario, un enfoque que busca trascender las divisiones tradicionales del arte para priorizar la reflexión filosófica”.

Añadió que bajo esta visión, la voz, el canto y la danza se entrelazan de forma orgánica cuando la palabra hablada resulta insuficiente para expresar los desbordes del espíritu.

Sanación Personal y Funciones en el Chopo

Reveló que un pilar fundamental del montaje son los lienzos de gran formato que funcionan como partituras gráficas, concebidas a partir de las sensaciones del texto original.

Dijo que se trata de piezas visuales que dictaron la composición del universo sonoro, lograron una cohesión total entre lo que se ve, se escucha y se percibe en la sala.

“La génesis del proyecto se remonta a un texto escrito originalmente en ruso a las 3 horas de una madrugada de agosto”; un horario que la artista considera de alta crudeza creativa, divido en monólogo, carta y ensayo poético, cuya estructura evolucionó de la poesía sonora al teatro experimenta”, expresó.

La trayectoria de Aliona Pankina está atravesada por un hito personal profundo; la pérdida de su madre, evento que transformó su cosmovisión y la impulsó a viajar sola por Latinoamérica; dejó atrás paradigmas convencionales de éxito para buscar un sentido de vida auténtico.

A través de su obra, busca romper la lógica binaria que obliga al individuo a “sanar” o “mejorar” bajo estándares ajenos.

A dos años de su nacionalización mexicana y con un dominio fluido del español, Pankina invitó a “tomar distancia de etiquetas de género o nacionalidad para observar con claridad los condicionamientos que nos rodean”.

A pregunta de Crónica, señaló que su propósito principal es “que el espectador sea atravesado por la obra y conserve una huella emocional duradera”.

Para complementar la experiencia, la autora diseñó un fanzine con dibujos y conceptos clave que el público podrá llevarse al finalizar la función, gracias al respaldo del Museo del Chopo.

La Carta será presentada jueves 13 y viernes 14 de agosto a las 20:00 horas; y el sábado 15 a las 19:00 horas en el Foro del Dinosaurio, con descuentos preferenciales para estudiantes, maestros e INAPAM.

Aliona Pankina cuestiona en el Chopo el Mandato de la Carencia; el deseo como flujo de libertad viva

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