
La alfombra roja de la Mostra de Venecia se convirtió ayer en un encuentro de talento latinoamericano con la llegada de Gael García Bernal, Ricky Martin, Diego Luna y el elenco de Hombre al agua, la nueva película dirigida por el actor y productor mexicano, que tuvo su presentación en la sección Venezia Spotlight, fuera de competencia.
La jornada estuvo marcada por la presencia de Ricky Martin, cuyos éxitos “María” y “Livin’ la Vida Loca” acompañaron el ambiente previo a la llegada del elenco. Con celulares en alto, el público recibió a García Bernal y a sus compañeros de reparto: Jorge Salinas, Esmeralda Pimentel, Manuel García-Rulfo y Débora Nascimento. También acudió Diego Luna, socio de García Bernal en La Corriente del Golfo, productora responsable de la cinta, así como Santiago García Galván, de Ítaca Films, productor ejecutivo de la película.
Tras la proyección, Hombre al agua recibió una cálida respuesta del público. Para García Bernal, la presentación representa la culminación de un proceso creativo que comenzó ocho años atrás y que define como un proyecto realizado con rigor, pasión y una profunda conexión con el cine latinoamericano.
“Es un homenaje al cine y a Latinoamérica”, compartió el director desde Venecia, al hablar sobre una película que, de acuerdo con su visión, juega con las expectativas del espectador y lo conduce por diferentes pistas hasta revelar las múltiples capas de la historia.
Una fábula sobre poder, identidad y desigualdad
La película sigue a Camilo, un socorrista cubano que salva de morir ahogado a Abel, un empresario mexicano. Como recompensa, el millonario le ofrece un puesto de trabajo en Yucatán, donde Camilo pasa rápidamente de ser su salvador a convertirse en su hombre de confianza.
Su nueva vida parece ofrecerle todo aquello que antes estaba fuera de su alcance: estabilidad, riqueza y una relación con Juana, hija del empresario. Sin embargo, detrás de esa aparente prosperidad comienza a construirse una realidad mucho más compleja, en la que las relaciones de poder, la paternidad, la masculinidad, la política y la identidad terminan por entrelazarse.
La historia adquiere una dimensión particular cuando Juana decide llevar la vida de su esposo al cine y contrata a un actor para interpretarlo, detonando una serie de situaciones que cuestionan qué es real, quién controla el relato y quién tiene el poder de contar la historia de los demás.
Construida como una fábula y atravesada por elementos de comedia, Hombre al agua propone una mirada sobre la manipulación de los poderosos y la vulnerabilidad de quienes dependen de ellos. El guion fue desarrollado durante ocho años y contó con la participación del dramaturgo argentino Mariano Pensotti, cuya experiencia en el cruce entre teatro, literatura y lenguaje visual contribuyó a la construcción de la película.
Un elenco que celebra la diversidad latinoamericana
Uno de los rasgos distintivos de Hombre al agua es la reunión de intérpretes de distintas nacionalidades, una decisión que refuerza la intención de García Bernal de construir una historia que dialogue con la diversidad y las contradicciones de América Latina.
El reparto está encabezado por Gael García Bernal, junto a Ricky Martin, Esmeralda Pimentel, Débora Nascimento, Jorge Salinas y Manuel García-Rulfo. La presencia de Diego Luna durante la presentación reafirmó además la colaboración creativa que ambos mantienen a través de La Corriente del Golfo.
Para García Bernal, regresar a Venecia tiene también un significado personal. El director recordó que cinco años atrás él y Luna recorrieron los mismos espacios con la ilusión de presentar sus proyectos en este escenario internacional. Hoy, ese deseo se materializa con Hombre al agua.
La recepción de la película reforzó la emoción del equipo. García Bernal describió la proyección como una experiencia especialmente gratificante al tratarse de una comedia que consiguió conectar de inmediato con la audiencia.
Con Hombre al agua, Gael García Bernal continúa ampliando su recorrido detrás de la cámara y reafirma su apuesta por historias que exploran las complejidades de América Latina a través del humor, la ficción y una mirada crítica sobre las relaciones humanas y de poder.
Para el cineasta, esta nueva película también confirma una convicción que ha acompañado buena parte de su trayectoria: el cine como un ritual que se hace por amor y como una forma de encuentro con el público.
Hombre al agua podrá se vista por el público nacional ya que será estrenada en México dentro de pocas semanas.