
Pinturas, tapices, mobiliario y objetos decorativos forman parte de la colección Graziella Patiño de Ortiz Linares, una de las mayores en artes decorativas y cuadros de maestros antiguos y que la casa Christie’s subastará el 23 de septiembre en París.
El nombre de Graziella Patiño de Ortiz Linares “significa excelencia para el mercado del arte”, contó este viernes a EFE Pierre Étienne, director internacional del departamento de cuadros antiguos de Christie’s, que puso en valor la calidad de esta colección, que espera atraer tanto a público privado como a instituciones públicas de todo el mundo.Entre las piezas destaca el cuadro ‘L’Île enchantée’ (La isla encantada), de Jean-Antoine Watteau (1684-1721), valorado entre los ocho y los diez millones de euros.
Igualmente relevantes son las pinturas ‘L’Instant désiré ou les Amants heureux’ (El momento anhelado o Los amantes felices), de Jean-Honoré Fragonard (1732-1806); ‘Jules César’ (Julio César), de Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867); y ‘Les Petits danseurs’ (Los pequeños bailarines), de Antoine Le Nain (1588-1648).
En la subasta también figuran objetos decorativos como un juego de cuatro candelabros del servicio del rey de Portugal por valor de tres millones de euros, una jarra y una palangana de plata dorada o cubertería de oro de la colección del rey de Polonia, estimadas entre 600.000 y 800.000 euros, entre otros.
Se trata de un conjunto de 60 lotes divididos entre pinturas y dibujos, mobiliario y obras de arte, y platería. Algunos de ellos, de hecho, habían formado parte de la colección de establecimientos como el Museo Getty, el Museo del Louvre o el Palacio de Versalles.
’La isla encantada’, de Watteau, fue pintada alrededor de 1717 y se trata “de una obra de gran relevancia que ofrece un momento excepcional de poesía pictórica, lo que justifica plenamente el prestigio de Watteau como uno de los más grandes pintores de la historia del arte francés”, destacó Christie’s en un comunicado.
“Es un diamante puro que se pone a la venta”, lo definió Étienne, quien aseguró que “es extremadamente raro tener una obra de esta amplitud y calidad de Watteau en una subasta”.
“Es, sin duda, la obra más importante de este artista que queda en manos privadas, así que la ocasión es excepcional”, añadió.Por otro lado, ‘El momento anhelado o Los amantes felices’, de Fragonard, es relevante por “la fluidez de la pintura, en la transparencia de los colores, en la suave luz que acaricia los cuerpos, en un abrazo que detiene el tiempo”, según la casa de subastas, que estima el valor de la pieza en 2,5 millones de euros.
En el caso de la alfombra de la Real Fábrica de Savonnerie, de la época de Luis XIII (1601-1643) y con una dimensión de casi seis metros de largo, está tasada en un millón de euros.