
M´suica
La música como refugio ante la muerte, los conflictos y las incertidumbres de la existencia es el eje del programa que l’Ensemble Pygmalion presentará en México, como parte de las actividades de la Gran Fiesta Franco-Mexicana, que celebra 200 años de relaciones y amistad entre ambos países.“En este trabajo que hemos hecho hay un descubrimiento sin duda extraordinario: lo que hizo posible a Johann Sebastian Bach”, comentó el director de orquesta y músico, Raphaël Pichon.
El Ensamble fundado hace 20 años por Raphaël Pichon ofrecerá tres presentaciones en el país. Una en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México y otras dos en Guanajuato, en el Teatro Juárez y el Teatro Bicentenario Roberto Plasencia, estas últimas como parte de la programación del 54 Festival Internacional Cervantino.Durante una rueda de prensa virtual, el músico miembro de la Orden de las Artes y las Letras francesas informó que el repertorio titulado “Welt, gute Nacht” (“Mundo, buenas noches” en alemán), propone un recorrido por obras sacras del barroco alemán, conocidas como canciones de consuelo.
El programa que tienen preparado reúne composiciones de la familia Bach y de otros autores de su entorno, con la intención de construir una experiencia musical que pueda escucharse como una sola obra: en una secuencia continua y bajo la dirección de Raphaël Pichon interpretarán obras de Adam Drese (1620-1701), Daniel Speer (1636-1707), Dietrich Buxtehude (1637-1707), Johann Michael Bach (1648-1694), Philipp Heinrich Erlebach (1657-1714), Melchior Franck (1580-1639), Johann Christoph Bach (1642-1703), Heinrich Schütz (1585-1672), Hans Leo Hassler (1564-1612), Nicolaus Bruhns (1665-1697) y Johann Sebastian Bach (1685-1750).
ENTORNO BACH
“Somos tanto un coro como una orquesta. Eso es algo muy importante en el proyecto de Pygmalion”, señala el fundador, al hablar de la identidad del ensamble, cuya búsqueda artística consiste en fusionar voces e instrumentos, de manera que estos puedan “cantar como una voz” y que los intérpretes vocales alcancen a “ser tan instrumentales como los instrumentos”.
“Este trabajo de fusión entre ambos es realmente el núcleo de nuestro proyecto con Pygmalion, y todo esto se puso en marcha desde el nacimiento del ensamble, cristalizado en torno al compositor Johann Sebastian Bach”, continuó Raphaël Pichon.
Para su visita a México, los músicos decidieron ampliar la perspectiva sobre los antecedentes artísticos del compositor alemán, perteneciente a una dinastía de músicos que se remonta al siglo XVI.En ese sentido, destacó que Bach tenía en su poder una colección de lamentaciones, motetes y otras páginas sacras escritas por sus antepasados y transmitidas por generaciones.
El programa parte de una selección de dichas piezas e incorpora también obras de contemporáneos, de generaciones anteriores al compositor.El orden de interpretación no está pensado cronológicamente, sino a modo de mosaico que conducirá progresivamente hacia una de las primeras cantatas escritas por Bach: la BWV 150, Nach dir, Herr, verlanget mich, cuyo título puede traducirse como “A ti, Señor, te anhelo” y con la cual cerrará el concierto.
“Es una especie de meditación”, explicó Raphaël Pichon, para quien la intención de esta propuesta es que el público se adentre paulatinamente en una reflexión sobre la vida, la muerte, el misterio de la existencia y la esperanza de encontrar luz y consuelo, tanto durante la vida como ante la muerte.
Asimismo, como trasfondo de esta selección, el músico d’Ensemble Pygmalion señaló la Guerra de los Treinta Años, conflicto europeo que marcó a las generaciones de compositores cuyas obras forman parte del programa, ya que en ese contexto la muerte estaba presente de manera constante y la música representaba un refugio ante las circunstancias de la época.
“Los grandes compositores tienen la capacidad de comprender el alma humana y de transcribirla en música de una manera tan impactante que, de pronto, tienes la impresión de que esa música es un amigo muy cercano que te habla”, expresó respecto de la vigencia de las obras, cuya dimensión histórica no impide una conexión con el presente, sino que poseen una capacidad para abordar las emociones humanas muy pertinente.
En ese sentido, el director considera que las obras de Bach y sus antepasados ofrecen una forma de acompañamiento y transformación frente a las pérdidas y los conflictos actuales, pues abordan preguntas universales sobre la existencia humana.
CURIOSIDADES INSTRUMENTALES
Otro de los aspectos que se anuncian centrales en esta propuesta es la utilización de instrumentos de época, una práctica vinculada con la interpretación histórica que caracteriza al ensamble.
El músico francés recordó que con la evolución de las salas y las exigencias de proyección sonora, algunos instrumentos fueron modificados o dejaron de utilizarse, lo que también implicó la pérdida de ciertos colores, matices y atmósferas.“Para nosotros es indispensable reencontrarnos con esos instrumentos para acercarnos lo más posible a lo que estos compositores tenían que decirnos”, sostuvo.
Raphaël Pichon explicó que las técnicas de construcción de los instrumentos y las alturas de las notas han cambiado con el paso del tiempo, en parte para facilitar la ejecución musical y adaptar el sonido a salas de concierto cada vez más grandes.
Desde su perspectiva, recuperar las afinaciones y los recursos interpretativos de otros siglos permite restituir una parte importante de la expresividad original de las composiciones.
Como ejemplo, señaló que una nota aguda que en una obra antigua representa un llamado extremo de auxilio debe conservar esa dificultad para transmitir al público la intensidad que buscaba el compositor.“Es la toma de riesgos la que penetra en la expresión y hace nacer aquello que el público puede recibir, captar y comprender”, afirmó.