Cultura

El escritor recibe el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Palacio de Bellas Artes. “En un momento en que la ultraderecha se hace cargo de la mayoría de los países de América Latina, es de agradecer que representemos una zona de excepción”

Juan Villoro: Se requiere más presupuesto para educación, ciencias, salud y cultura

Premio. Claudia Curiel de Icaza, Juan Villoro y Leonardo Lomelí Vanegas.

“Necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda que no existe en la realidad, pero que no deja de ser un ideal”, expresa Juan Villoro al recibir el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria.

Durante el discurso de recepción del reconocimiento, en el Palacio de Bellas Artes, el escritor y Premio Crónica dirige su mirada al EZLN, a la generación de autores que lo “curó para siempre de la posibilidad de sentirme superior”, así como la relación literaria y personal que tuvo con Carlos Fuentes.

“El 31 de diciembre de 1993 me encontraba en casa de Silvia y Carlos para celebrar el Año Nuevo. Como siempre, hablamos de los desastres de la patria, el gobierno autoritario del PRI, la injusticia rampante, la terrible condición de los olvidados. A la mañana siguiente oímos las primeras frases del subcomandante Marcos”, recuerda.

En aquel entonces, los zapatistas pidieron a Carlos Fuentes la ayuda de su pluma para dar a conocer las intenciones y fuerza del movimiento que se oponía a la nueva configuración del país a partir del Tratado de Libre Comercio y Juan Villoro considera que, en realidad, “ese capítulo de la Historia no ha concluido”.

“En Chiapas, uno de cada tres campesinos carece de papeles de identidad. El reloj del tiempo mexicano tiene la carátula astillada. La desigualdad social, la violencia, la discriminación racial y de género y el crimen organizado dan las horas de un país injusto”, denuncia.

Sentadas junto al escritor se encuentran la Secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza; la periodista y presentadora Silvia Lemus, viuda de Carlos Fuentes; la escritora y representante del jurado, Myriam Moscona; y el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“En un momento en que la ultraderecha se hace cargo de la mayoría de los países de América Latina, es de agradecer que representemos una zona de excepción. Sin embargo, debe corregirse. No sería fiel al espíritu de Fuentes si no insistiera en ello. Con excesiva frecuencia, se considera que toda crítica se ejerce en contra. No es así: la crítica honesta favorece”, continúa Juan Villoro.

“Un gobierno progresista debe ofrecer las mejores bases para ser criticado. La discutidora especie humana sólo prospera en discrepancia. Por suerte, no formamos parte del bloque reaccionario del continente, pero es mucho lo que falta por hacer”, agrega.

TONOS DE GRIS

Al terminar la ceremonia, Juan Villoro concede preguntas a una rueda de reporteros culturales con los que ha coincidido muchas veces a lo largo de su trayectoria.

Entre saludos y reconocimientos a la labor periodística, en cuyas condiciones laborales y de publicación reconoce un cambio radical durante los últimos años, el escritor, académico y periodista ahonda en sus posturas críticas.

“Uno de los problemas más graves que atraviesa el país es que tenemos un endeudamiento enorme y eso ha impedido tener suficiente gasto social. Se han destinado recursos a los problemas a los programas asistenciales, pero no se destina lo suficiente a lo más importante que es la educación, la cultura, la ciencia y la salud, pilares de un gobierno de izquierda”, reitera.

Considera que la falta de recursos en estos sectores, que actualmente trabajan con muy poco dinero, es “absurdo” porque son precisamente las que atraen miradas a México y deslumbran a quienes visitan o tienen intereses varios en este país.

“Si no cuidamos esto, vamos a estar en bancarrota moral como país”, expresa.

Por otra parte, señala que un gobierno verdaderamente progresista debería cubrir todas estas necesidades e ideológicamente es una tendencia discursiva, pero en la práctica no se percibe lo mismo.

Para él, cualquier gobierno socialdemócrata-progresista tiene que tener como prioridad la cultura y la educación, como supo hacer José Vasconcelos, quien impulsó una serie de instituciones que hasta la fecha marcan la pauta de este país y piensa que uno de los grandes problemas de la actualidad es la polarización de las conversaciones públicas.

“Cuando criticas algo, la gente considera que o no lo criticaste lo suficiente o que eres un traidor por haberlo hecho y parecería que todo es blanco y negro, lo cual nos recuerda la bipolaridad que existe en las redes sociales, donde das un like o te sumas a un linchamiento. Yo creo que el análisis crítico tiene que pasar por una gama de grises”, manifiesta el escritor.

En ese sentido, añade que es posible reconocer problemas en una causa política que se apoya sin que eso constituya una traición, al tiempo que se pueden reconocer virtudes en una causa política que repudias y “tampoco significa que tú te convertiste en alguien diferente”.

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