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“Todos nos iremos de aquí con un premio mayor que el que anticipábamos, el de la amistad duradera”, añadió la compositora

Patti Smith ve en el Princesa de Asturias un incentivo para dar esperanza a la gente joven

Asturias La cantante y poeta estadunidense Patti Smith, tras recibir el Premio Princesa de Asturias..

La cantante y poeta estadunidense Patti Smith aseguró este viernes que el Premio Princesa de Asturias de las Artes, con el que fue distinguida, es para ella un incentivo “para seguir trabajando y evolucionando” y para encontrar “nuevas formas de dar esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones”.

En su discurso durante la ceremonia de entrega de los galardones en el Teatro Campoamor de Oviedo, localidad en el norte de España donde se entregan históricamente estos premios, tras recibir su galardón de manos de la princesa heredera, Leonor de Borbón, Smith señaló que un reconocimiento como este le permite detenerse a reflexionar sobre lo que ha logrado en la vida hasta ahora.

La artista cerró su alocución con una interpretación a capela de su canción ‘Wing’ ante un auditorio integrado por autoridades civiles, líderes empresariales y culturales y miembros del cuerpo diplomático.

La ‘madrina del punk’, a punto de cumplir 80 años, dijo también que quienes comparten este año alguno de los ocho Premios Princesa de Asturias “han contribuido a mejorar el bienestar del mundo y de las personas”, entre ellos Studio Ghibli o Lionel Messi.

“Son referentes que promueven la alegría, protegen el medioambiente, exploran con audacia, defienden los derechos humanos, incentivan la curiosidad intelectual y constituyen una fuente de orgullo. Me siento muy afortunada de hallarme entre ellos”, destacó la autora del himno ‘People have the power’, sonriente y con su habitual atuendo de chaqueta negra y melena larga.

“Hablar cara a cara con tanta gente joven prometedora”

Smith, que ya coincidió en 2012 con el rey de España, Felipe VI, entonces príncipe de Asturias, durante la ceremonia de entrega del Premio Cervantes al poeta chileno Nicanor Parra, agradeció la oportunidad brindada por la fundación Princesa de Asturias desde su llegada a España “de hablar cara a cara, interactuar y actuar para tantísima gente joven y prometedora”.

Tras ofrecer dos conciertos en la región donde se encuentra Oviedo, Asturias, y de participar en una interpretación por sorpresa de su ‘People have the power’ junto a un coro de unas 3.000 personas, la coautora de ‘Because the night’ destacó “la amabilidad y consideración” que recibió de un país en el que autores como Picasso o García Lorca inspiraron buena parte de su obra.

“Todos nos iremos de aquí con un premio mayor que el que anticipábamos, el de la amistad duradera”, concluyó Smith, que fue reconocida por su “impetuosa creatividad” y su compromiso frente a las injusticias con un premio con el que ya cuentan Bob Dylan o Leonard Cohen.

La cantante cerró su discurso con una conmovedora interpretación de ‘Wing’, la canción que compuso para su hija tras la muerte de su padre, Fred ‘Sonic’ Smith.

Las artes“a menudo expresan versiones nuevas de verdades antiguas”: Julian Barnes

El novelista británico Julian Barnes aseguró durante su discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo (norte de España) que las artes “pueden dar la impresión de progreso” a lo largo del tiempo, pero “a menudo expresan versiones nuevas de verdades antiguas”.

Para sostener esta afirmación, Barnes (Leicester, 1946), se refirió a varios pasajes del Quijote en los que Don Quijote y Sancho se encuentran con personas que han leído cosas acerca de ellos y se preguntó si dichos episodios no podrían considerarse lúdicos, posmodernos, autorreferenciales, intertextuales o metaficciones a pesar de haber sido publicados a inicios del siglo XVII.

El segundo escritor británico en recibir el Princesa de Asturias de las Letras tras Doris Lessing reconoció que estos fragmentos son para él igual de “aleccionadores” como las obras de Velázquez lo fueron para el impresionista francés Renoir que, tras visitar España y contemplar la obra del pintor sevillano, aseveró: “Todo ya está dicho”.

Barnes, que este año ha puesto punto final a su carrera literaria con la publicación de ‘Despedidas’, recordó que durante su juventud daba por sentado “que cada una de las artes, a lo largo de los siglos, evidenciaba un progreso inevitable” y que “más novedoso significaba mejor”.

Una idea que vio reforzada al leer a los veinte años que Voltaire “desdeñaba a Shakespeare” aunque “reconocía su genio”, pero “lamentaba que no tuviese la más ínfima chispa de buen gusto y ni la más mínima comprensión de las normas dramáticas”.

Pero en la actualidad, el veterano escritor prefiere pensar en que todos los autores están sentados “a una enorme mesa redonda, quizás en una venta manchega”, hablando entre sí de su trabajo en el curso de los siglos.Barnes dijo imaginar a Renoir preguntándole a Velázquez “cómo demonios pintó sus cuadros”, a Voltaire rectificando el desdén que profesaba a Shakespeare o a Flaubert manifestando su veneración por Cervantes y, quizá, también poniendo “mala cara a ese inglés, sentado ahí en un taburete, que tuvo la insolencia y la locura”, un siglo después de muerto el autor francés, de escribir ‘El loro de Flaubert’“.

Koch: “Elijan el mundo en el que quieren vivir”

La astronauta Christina Koch, que sobrevoló la Luna ofreció uno de los discursos más emocionantes. Recordó su primera visita a España, en 2003, cuando vino a ver a su hermana estudiante, emocionada por su primer trabajo como ingeniera en la NASA. Vio un titular en el periódico: la tripulación del transbordador Columbia había muerto en una explosión en el espacio. La muerte de sus héroes la llevó al llanto.

“Diez años después recibí una llamada informándome de que podía formar parte de la tripulación de una nave espacial”, ha dicho.

Y trece años después volvió a llorar; “esta vez estaba a unos cuatrocientos mil kilómetros de distancia y la Luna se hacía cada vez más pequeña a través de la ventana de la cápsula”. Su marido le contaba por videollamada que aquí abajo la humanidad se estaba uniendo para seguir su misión. Se enjugó las lágrimas y se dijo: “Eso es lo que siempre quisimos”.

Koch terminó su discurso con un alegato por la unión de la humanidad, que no debería necesitar para ello de una misión espacial: “No esperen a la próxima misión a la Luna para darse cuenta de que sus semejantes son sus compañeros de tripulación. Artemis no tiene por qué ser una anomalía en un mundo que, por lo demás, es ‘una locura’. Elijan el mundo en el que quieren vivir en cada interacción, en cada calle. Elijan vivir sabiendo que la verdadera plenitud está en dar, no en recibir. Confíen, sean agradecidos, muéstrense vulnerables”.

Por su parte, Timothy Garton Ash, premio de Ciencias Sociales, ha querido abordar sus dos grandes temas: Europa y la libertad. Se dirigió la princesa Leonor, nacida en Europa en 2005: nacer en ese año “significaba llegar al mundo en un momento de expansión sin precedentes de la libertad, la paz y la integración europea”, dijo el historiador, que incluyó Gran Bretaña en Europa — “al fin y al cabo”, ha señalado, “la primera princesa de Asturias fue Catalina de Lancaster”—. Desde aquel momento “dorado” se han sucedido las crisis y todo lo conseguido desde 1945, que se daba por sentado, está en riesgo. Tres cosas hacen falta, según Ash, para volver a una Europa en libertad: un esfuerzo en la búsqueda de la verdad (truth), la recuperación de la confianza (trust), especialmente de los jóvenes, y otra palabra con t: el tiquitaca (en un guiño futbolístico, y humorístico, a Leo Messi, premio de los Deportes). “¿Acaso es posible hablar en España, en 2026, y en presencia de Lionel Messi, sin mencionar el fútbol?”, ha dicho el historiador entre las sonrisas cómplices del público. Pero, ¿a qué se refiere con el tiquitaca? “La lección que el fútbol ofrece a Europa es que el éxito requiere tanto del genio individual como de un sofisticado trabajo en equipo”, dijo el analista.

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