Cultura

Se presentará el 31 de octubre en la Sala de Conciertos Elisa Carrillo del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, y el 7 de noviembre en la ciudad de Ometepec, Costa chica de Guerrero

ARRAIGO Y FERVOR, caminos de legado y gratitud reconocimiento escénico a los hacedores de la tradición en Ometepec, Costa chica de Guerrero

Danza. Es una propuesta de la maestra Paula Villaurrutia, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

La danza tradicional sigue viva, en constante movimiento y transformación por quienes la hacen, reflexiona la reconocida maestra Paula Villaurrutia quien ha creado un montaje que busca reconocer y dar voz a aquellos bailadores y músicos que viven su tradición desde sus propios lugares de origen.

Arraigo y fervor, caminos de legado y gratitud es el título de la propuesta que la destacada bailarina, coreógrafa, docente, gestora e investigadora hizo en colaboración con dos figuras emblemáticas del arte tradicional de Ometepec, poblado de la Costa Chica de Guerrero: la Banda “De mi tierra”, y el Diablo Mayor “Cuco Mix, a los que conocen desde hace dos décadas.

Tendrá dos funciones peculiares porque se trata de dos escenarios totalmente opuestos entre sí. La primera será el 31 de octubre en la Sala de Conciertos Elisa Carrillo del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario, y la segunda el 7 de noviembre en la Cancha de la Ermita de este poblado guerrerense.

Con este montaje, la maestra Villaurrutia consolida su singular estilo de revisitar la danza folklórica y tradicional mexicana, abordándolas como medios de expresión y creación escénica para contar historias, crear mundos y personajes de aquellas emociones y situaciones que la habitan y la conectan con el otro.

Cabe destacar que Arraigo y fervor, caminos de legado y gratitud es la segunda obra del proyecto “PASOS DANZANTES…Testimonial coreográfico de bailadores tradicionales” por el cual la maestra Villaurrutia obtuvo la beca del Sistema Nacional de Creadores de Artes (SNCA) para crear obras basadas en testimoniales de vida de danzantes y/o bailadores de diferentes géneros tradicionales.

Origen

çLa maestra Villaurrutia -quien se ha presentado en importantes recintos como el Palacio de Bellas Artes, la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM y el Teatro de la Danza Guillermina Bravo del INBAL-, comparte que este montaje tiene un simbolismo especial para ella, ya que su vinculo con la Costa Chica de Guerrero siempre ha sido estrecho: de ahí es su familia, por lo cual guarda profundos recuerdos. Además, durante toda su vida ha viajado constantemente a esta zona que posee una gran diversidad de manifestaciones culturales.

Para la creadora, es importante dejar en claro que Arraigo y fervor, caminos de legado y gratitud va más allá de ser una representación o mostrar la riqueza cultural de esta región. Alejada de nacionalismos, folklorismos o patriotismos, su interés como creador es trascender los cuadros con fines representacionales: “No me interesa que la gente diga qué bonita máscara o mira cuántos colores. Aunque sé que eso es inevitable quisiera que mejor pensaran en qué hay detrás de esa máscara o esos colores. Es algo más profundo, es ese acercamiento con el ser humano y sus emociones lo que me interesa tratar en esta obra”.

La maestra Villaurrutia realizó constantes viajes de la Ciudad de México a Ometepec para recabar testimoniales de vida de varios músicos, danzantes y bailadores de esta zona de la Costa Chica de Guerrero, un proceso enriquecedor y también profundamente retador, pero necesario para comprender a profundidad cómo viven su tradición desde sus propios lugares de origen. Es importante destacar que este montaje es resultado de todos los años de convivencia, de abrevar y adentrarse en esta región, y de un trabajo en conjunto donde todos los involucrados colaboraron para enriquecerlo.

La propuesta

Arraigo y fervor, caminos de legado y gratitud es un recorrido escénico de 50 minutos por la memoria, donde se une la tradición y la creación escénica contemporánea, abordando temáticas en torno a la identidad, la memoria, y la pertenencia.

Está conformado por cuatro escenas. La primera refleja la fe y devoción de quienes danzan a través de Carmelo Javier Otero (Cuco Mix), encargado de “La Danza de Diablos” del barrio de la Ermita. La segunda muestra los recuerdos de orgullo y honor del músico y exdanzante Don Bonfilio Santiago, quien en su juventud fue bailante de La Danza de la Conquista y actualmente uno de los músicos más reconocidos de la región. La tercera exalta el valor y el legado de “La Chilena”, género musical y dancístico de la Costa Chica por medio de los testimonios de bailadoras tradicionales. La cuarta aborda la fiesta, al arraigo y fervor de la danza de El Toro de Petate, característica de este poblado guerrerense. Todas cobijadas por un diseño sonoro, acompañamiento visual, música en vivo, así como dispositivos escénicos que potencian y accionan a diferentes personajes que comparten escena.

Al preguntarle qué significa para estos artistas guerrerenses presentarse en la Sala Elisa Carrillo y en su propio poblado, la maestra Villaurrutia comparte que hay una profunda emoción y compromiso porque es la primera vez que ellos serán los protagonistas; si bien están acostumbrados a presentarse en eventos lo han hecho en conjunto, no de manera individual: “Para ellos es un gran compromiso pues están representando su región y lo que ellos son y hacen. Pero estamos cuidando que sean naturales en escena y no se vean forzados. Los estamos cobijando y potencializando”.

En cuanto al sentir de ella, la creadora expone: “En mí hay compromiso y nervios pues hablamos de una misma obra, pero dos producciones. Por un lado, la Sala y por otro la cancha que debo transformar en un escenario”. Aunque aclara que en un principio la obra fue visualizada para ser presentada tanto en espacios convencionales como en espacios alternativos.

Mensaje

La autora de Arraigo y fervor, caminos de legado y gratitud señala que su obra es un reconocimiento a los hacedores de la tradición y una necesidad de acercarnos al ser humano desde sus propios testimoniales, más que ser una pieza monográfica o representativa:

“Me interesa acercar un poco al público al sentir de quienes danzan y tocan en los pueblos, y con ello, comenzar a trascender esa idea de que lo folklórico y/o lo tradicional, es una cosa inamovible, de museo, o hasta enigmática o encasillada sólo a la alegría. Creo que nos falta más ese acercamiento/vínculo desde lo humano, pues desgraciadamente en las ciudades y dentro del sistema capitalista nos han quitado este sentido de comunidad, de legado, de trascendencia, de fe (y lo menciono no desde un sentido religioso). Por eso hablo del arraigo, como aquello que te sostiene a la tierra, aquello que te da pertenencia e identidad, pero también del fervor, que es lo que te conecta con dios, con el universo, con la fuerza creadora. Vivimos entre lo sagrado y lo profano”.

La cofundadora de ARTESA. Tradición. Creación. Escena, está convencida que este tipo de montajes tendrían que dejarse de ver desde ojos “turistas” y saber que aquí y del otro lado del mundo, al ser humano lo mueven por lo general las mismas situaciones: “Los invitaría a ver este montaje porque es un montaje que ha sido hecho desde lo comunitario, desde el amor y sentir de esa región, porque nos acerca a lo que sucede detrás de cada nota que se toca, detrás de cada paso que danza”.

Para la maestra Villaurrutia resultó un reto poner en diálogo a la coreografía y los saberes de las artes escénicas al servicio de la danza tradicional, de aquellos danzantes y bailadores, que desde sus propias historias de vida son los más dignos representantes y promotores de su tradición, entendiendo que cada cuerpo baila con su historia, con su saber, su saber hacer y su saber ser.

Finalmente, la destacada intérprete confiesa que este montaje es muy importante dentro de su trayectoria, porque le da la posibilidad de conjuntar los saberes, experiencias búsquedas como coreógrafa: “Es el punto de encuentro entre mi amor por la danza y música tradicional, y la creación escénica contemporánea. Es el poder seguir enunciando lo que me habita y comparto a través de la coreografía y con ello unir géneros, disciplinas, públicos y visiones. Es poder regresar un poco de lo que la danza me ha brindado; pues más allá de “rescatar”, la danza, la creación y la tradición me han rescatado a mí”.

FUNCIONES

*Primera función

Sábado 31 de octubre, 16:00 horas, Sala de Conciertos Elisa Carrillo del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario

(Carretera Federal, Los Reyes-Texcoco Km. 14.3, 56250 Texcoco de Mora, Estado de México).

*Segunda función

Sábado 7 de noviembre, 19:00 horas, Cancha de la Ermita de Ometepec, Guerrero

(Calle Niños Héroes y Ermita s/n, Barrio de la Ermita, Ometepec Centro.

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