
Un gol de Folarin Balogun a los 45 minutos y otro de Malik Tillman a los 82 le dieron a Estados Unidos el triunfo por 2-0 sobre Bosnia y Herzegovina y la clasificación a los octavos de final del Mundial 2026.
Balogun fue el protagonista del encuentro jugado en San Francisco por el primer gol y una expulsión tras falta violenta contra el bosnio Tarik Muharemovic en el minuto 64.
El equipo dirigido por el argentino Mauricio Pochettino se verá las caras en la siguiente fase con Bélgica en Seattle el 6 de julio.
Bosnia, que había logrado el mejor resultado deportivo de su historia al llegar a la fase de eliminación directa, se despidió del Mundial en el que podría ser el último partido del legendario delantero Edin Dzeko como internacional.
Bosnia, en el intento de ralentizar el ritmo del encuentro, cometió un fallo en salida de balón y esta vez Estados Unidos la castigó. Tyler Adams jugó un balón vertical que, tras dos rebotes en el área de penalti, Balogun aprovechó para sellar el 1-0.
El delantero del Mónaco celebró su tercer gol en este Mundial al estilo de LeBron James y solo el larguero le impidió anotar el doblete antes del descanso.
Vivía el mejor momento de forma de su carrera Balogun, pero cuando el partido parecía encarrilado para Estados Unidos, cometió una falta tan involuntaria como peligrosa ante Tarik Muharemovic, al pisarle el tobillo provocando una vistosa torsión. El árbitro lo revisó y le enseñó la roja.
Comenzó un nuevo partido para Estados Unidos. Una prueba de sufrimiento ante el empuje final de Bosnia, que lo dio todo pese a perder por lesión a su gran líder, Edin Dzeko.
Se asustó Estados Unidos ante unos disparos de Bosnia desde el límite del área, pero en una de sus transiciones consiguió una falta directa desde el límite del área que Malik Tillman transformó con calidad en el 79 para acabar con el sufrimiento.
Fue el 2-0 que disparó la euforia del Levi’s Stadium y que envió a Estados Unidos de vuelta a Seattle para medirse con Bélgica en los octavos de final.