
Hay artistas que encuentran en la música una forma de expresión; otros, como vōx, la convierten en un acto de supervivencia. La cantante estadounidense, conocida por su estética etérea y su profunda sensibilidad emocional, regresa con All My Besties, un EP de remixes que reimagina su aclamado álbum All My Best Friends Are Ghosts —una obra que narraba su vida en tres actos: la infancia, la búsqueda de sentido y la aceptación del poder propio.
“Ese disco fue muy íntimo, casi solitario”, confiesa vōx. “Nació de años de aislamiento y supervivencia. Pero con All My Besties quise abrir esas canciones al mundo, dejar que otros artistas las tocaran y transformaran. Esa colaboración en sí misma fue sanadora. Es como si esos fantasmas se encontraran con otros fantasmas.”

El nuevo EP reúne a distintos músicos de diversas latitudes: Blackbird Blackbird, Drum & Lace, Ben Sloan —colaborador de The National y Moses Sumney—, LouLabelle, y los mexicanos Karen y Los Remedios, quienes aportaron un aire de cumbia downtempo al tema “I Hope”.
“Desde el principio amé la idea de una fusión cultural y sonora”, dice vōx sobre esta colaboración. “Un gran remix, para mí, debe llevar una canción lo más lejos posible de donde empezó. Escuchar mis palabras en español fue muy emocionante, le dio a la canción una nueva universalidad. Sentí que se convertía en un puente: entre culturas, entre el pasado y el presente, entre el dolor y la alegría.”
Más allá de los géneros o los idiomas, el EP es una celebración de la conexión. Y para vōx, esa palabra tiene un significado profundo. “Reconectarme ha sido aprender a existir de nuevo en relación con los demás y conmigo misma. Después de años de trauma médico, agotamiento, el aislamiento, me desconecté de casi todo: del sonido, del tacto, de la emoción. Estos últimos años han sido un proceso lento de regresar a mí.”
Esa reconstrucción personal también la ha llevado a hablar públicamente de su identidad. En los últimos meses, vōx ha compartido que es autista, asexual y que vive con dolor crónico. “Todo eso moldea mi arte. Mi cuerpo y mi mente son el lente a través del cual experimento el mundo, y eso influye desde lo que puedo tolerar en el estudio hasta las texturas que busco. Mis sensibilidades me hacen escuchar diferente.”
En una industria que suele ocultar la vulnerabilidad tras la perfección, vōx ha aprendido a encontrar fortaleza en la suavidad. “Ya no veo la fragilidad como lo opuesto a la fuerza. La verdadera fuerza es mantenerse suave cuando sería más fácil endurecerse. Ser frágil y aun así crear, eso es poder.”
Sobre lo que espera que el público mexicano encuentre en All My Besties, responde con ternura: “Espero que se sientan vistos en su propia sensibilidad. Este EP trata sobre la humanidad compartida, sobre lo que sucede cuando dejamos de fingir que estamos bien. Me alegra que una parte de este proyecto exista en español; se siente como una ofrenda de conexión.”
Al final, para vōx, la música sigue siendo ese hilo invisible que une a las personas, incluso cuando el dolor persiste. “La conexión no borra el sufrimiento, pero lo hace más soportable. Este proyecto me recuerda que, incluso cuando nos sentimos como fantasmas, nunca estamos realmente solos.”