
Un hecho que llamó la atención esta semana en México fue el robo de equipo de video que pertenece al equipo de grabación del gobierno federal, vinculado con la Presidencia de la República. El equipo fue robado en una carretera de San Luis Potosí mientras el personal se trasladaba en sus labores, pero logró ser recuperado por la Guardia Nacional dos días después.
Personal del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (CEPROPIE) la instancia que graba y documenta actividades oficiales, eventos y contenidos del gobierno federal y de la presidenta Claudia Sheinbaum transitaba por un tramo de la Carretera Federal 57 en el estado de San Luis Potosí.
Según la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República (FGR), varias personas que portaban armas de fuego interceptaron al grupo y los obligaron a detenerse. En ese momento, los agresores les quitaron equipo de grabación profesional, entre cámaras y accesorios usados para documentar actividades oficiales del gobierno federal.
Aunque la situación fue alarmante, no se reportaron personas lesionadas durante el asalto. Inmediatamente después del incidente, el personal afectado acudió con las autoridades para presentar una denuncia formal y activar la investigación correspondiente.
La Fiscalía, a través de su oficina en San Luis Potosí, abrió una carpeta de investigación para aclarar los hechos, identificar a los responsables y determinar si este ataque fue dirigido específicamente contra el personal de CEPROPIE o si se trató de un acto delictivo circunstancial.
Lo más destacado de este caso fue que la Guardia Nacional logró recuperar el equipo en solo dos días, el 27 de enero, tras un operativo de búsqueda en la región. El material fue encontrado abandonado en un paraje del municipio de Guadalcázar, a unos 28 kilómetros del lugar donde ocurrió el robo.
Hasta ahora, las autoridades han dicho poco sobre el paradero de los responsables o si hay personas detenidas por este hecho. La carpeta de investigación sigue abierta, y la FGR continúa con las indagatorias para identificar a quienes cometieron el robo, esclarecer por qué dejaron el equipo abandonado y analizar si hubo intención de comercializar o usar el material de forma indebida.
Este incidente volvió a colocar en el centro del debate la seguridad en carreteras mexicanas, donde con frecuencia se registran asaltos y otros delitos contra quienes viajan, incluso cuando se trata de personal oficial que no está realizando operativos de seguridad, sino tareas informativas o de logística institucional.
Además, algunas voces de la sociedad civil aprovecharon el caso para comentar sobre cómo el gobierno responde ante diferentes tipos de incidentes. Por ejemplo, la activista Ceci Flores Armenta señaló en redes sociales que la rapidez con la que se recuperó este equipo demuestra que sí hay capacidad del gobierno cuando hay voluntad, comparándolo con la búsqueda de personas desaparecidas, que en muchos casos ha sido más lenta.
El evento, aunque no dejó heridos, subraya la preocupación por la seguridad de trabajadores que realizan funciones oficiales fuera de la Ciudad de México y plantea preguntas sobre la protección que deben tener quienes cubren o documentan las actividades del gobierno federal en zonas alejadas o de riesgo.