La Secretaría de las Mujeres del Estado de Sinaloa (SEMujeres) informó que para este 2026 se logró triplicar el presupuesto federal destinado a refugios para mujeres víctimas de violencia extrema. Con una inversión total de 10 millones de pesos, el recurso permitirá fortalecer la atención integral que se brinda a mujeres, así como a sus hijas e hijos que requieren protección y acompañamiento especializado.
El anuncio fue realizado en la ciudad de Culiacán, donde autoridades estatales explicaron que este incremento representa un avance importante en la atención a mujeres que enfrentan situaciones de violencia familiar o de género. De acuerdo con la Secretaría de las Mujeres, los recursos permitirán ampliar la capacidad de atención y mejorar los servicios que ofrecen los refugios especializados en la entidad.
La titular de la dependencia, Ana Francis Chiquete Elizalde, explicó que durante 2025 el presupuesto federal destinado a estos espacios fue de 3 millones y medio de pesos para fortalecer la operación de un refugio operado por la Secretaría de las Mujeres. Sin embargo, para este 2026 el apoyo federal aumentó de manera considerable al aprobarse dos proyectos de refugio, alcanzando un total de 10 millones de pesos.
La funcionaria detalló que el primer refugio contará ahora con un presupuesto de 4 millones de pesos, mientras que por primera vez un segundo refugio operado por la dependencia recibirá 6 millones de pesos. Este aumento permitirá atender a un mayor número de mujeres y sus familias que se encuentran en riesgo debido a situaciones de violencia.
Los refugios para mujeres funcionan como espacios seguros de alojamiento temporal que brindan protección y atención integral a quienes enfrentan violencia extrema. En estos lugares se ofrece confidencialidad, seguridad, alimentación y diversos servicios especializados que buscan ayudar a las víctimas a recuperar su estabilidad emocional y comenzar un proceso hacia una vida libre de violencia.
Entre los servicios que se ofrecen dentro de los refugios se encuentran atención psicológica especializada, asesoría y representación jurídica, atención médica, trabajo social y acompañamiento pedagógico para las hijas e hijos de las mujeres que son resguardadas. Todos estos servicios se brindan de manera gratuita y bajo un enfoque de perspectiva de género.
De acuerdo con la secretaria Ana Chiquete Elizalde, los refugios operan bajo un modelo de atención integral basado en los derechos humanos, la perspectiva de género, la interculturalidad y la interseccionalidad. Además, cada mujer que ingresa recibe un plan de atención personalizado que busca fortalecer su autonomía emocional y económica.
La funcionaria explicó que uno de los objetivos principales es ayudar a que las mujeres puedan salir de los círculos de violencia en los que se encuentran. Para lograrlo, se trabaja también en la activación de redes de apoyo seguras y en la vinculación con programas que les permitan generar ingresos y construir un nuevo proyecto de vida.
Respecto al tiempo de permanencia dentro de los refugios, Chiquete Elizalde indicó que este depende del proceso de intervención terapéutica y de restitución de derechos que se realiza con cada caso. Generalmente se busca que la estancia mínima sea de tres meses, aunque el tiempo puede variar dependiendo de la evolución y del nivel de riesgo que presente cada situación.