
Aunque en Querétaro, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, afirmó que los desacuerdos que mantiene a Tecámac en un conflicto político luego de dos meses son reconsiliables, fuentes afirman que la presidenta municipal, Rosi Wong Romero y sus asesores, buscan dilatar el acuerdo, situación que tiene sumido al municipio en la ingobernabilidad, de acuerdo a indicadores, encuestas y avisos de los órganos de control fiscal.
La mandataria mexiquense a pregunta expresa sobre el conflicto de Tecámac, insistió que hay disposición entre la edil de Tecámac y la senadora Mariela Gutiérrez para trabajar en unidad.
“¿Esto (el conflicto) no pone en riesgo o en peligro la unidad del partido en el Estado?”
Atajó Delfina. “No, fíjese que no. El estado está bien, está unido y yo creo lo que queremos, siempre lo hemos dicho, que más allá de nuestras condiciones o intereses está nuestra población y los objetivos como proyecto”, estableció.
Por lo que mandó un mensaje de unidad: “sigamos trabajando en la unidad. Las dos tienen la disposición, he platicado con las dos, tienen la disposición y sólo es sumar el esfuerzo de ambas”.
Pero a pesar de esta disposición, de Gómez Álvarez, desde Tecámac, su presidenta Rosi Wong Romero ha duplicado su esfuerzo por aumentar la división y ha contratado a una empresa de Consultoría especializada en Guerra Sucia y ha destinado seis millones de pesos a este propósito de acuerdo a trabajadores del organismo de agua potable, que es de donde sale el recurso.
Además ha duplicado su activismo para no cumplir los acuerdos, señalan fuentes de Toluca que aseguran de las más de cinco reuniones a las que ha sido convocada por la Secretaría de Gobernación federal, con la propia Delfina y Horacio Duarte Olivares, quien operó todo esto.