
La Ciudad de México activó un operativo de vacunación contra el sarampión, con el despliegue de 500 brigadas y la apertura de cientos de módulos en espacios públicos, transporte y centros de salud, como respuesta al incremento de contagios y a la alerta epidemiológica emitida para la región de las Américas.
La estrategia busca contener la propagación del virus en una de las zonas urbanas más densamente pobladas del país, donde se han confirmado 166 casos, la mayoría en personas no vacunadas.
El arranque de la campaña se realizó en el Bosque de Chapultepec, donde desde primeras horas del día se instalaron puestos de atención que atendieron a cientos de personas. Ahí, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, subrayó la urgencia de reforzar la inmunización ante el riesgo que representa el flujo constante de visitantes, trabajadores y viajeros que transitan diariamente por la capital.
De acuerdo con cifras oficiales, hasta el viernes 6 de febrero se habían confirmado 166 casos de sarampión en la ciudad, con una tasa de incidencia de 1.79 por cada 100 mil habitantes. Del total, 122 corresponden a lo que va de este año.
El 81 por ciento de las personas contagiadas no contaba con esquema completo de vacunación. Además, más de la mitad de los casos se concentra en adultos jóvenes: 86 personas tienen entre 20 y 45 años.
La capital acumula, desde agosto del año pasado, más de 900 mil dosis aplicadas, como parte de una estrategia preventiva que se adelantó al repunte de contagios registrado en distintas entidades del país.
Tan sólo en la última semana, se vacunó a más de 50 mil personas. Con el nuevo despliegue, las autoridades buscan ampliar la cobertura, facilitar el acceso y reducir al máximo las posibilidades de transmisión comunitaria.

Despliegue territorial
El operativo contempla la participación de mil 500 vacunadores provenientes de distintos subsistemas de salud: IMSS Bienestar, IMSS, ISSSTE, Secretaría de Salud capitalina, Universidad de la Salud, así como personal de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional.
Las brigadas se dividirán en dos grandes frentes: 250 se instalarán en puntos fijos de alta afluencia, mientras que las otras 250 recorrerán colonias mediante un esquema de barrido territorial.
Se habilitaron 300 centros de salud del IMSS Bienestar para atención permanente, además de 21 puntos estratégicos con horario extendido, de 9 de la mañana a 11 de la noche, distribuidos en las 16 alcaldías. A esto se suman 50 módulos fijos en espacios públicos de gran concentración, como el Zócalo, la Alameda Central y mercados populares.
En total, se instalaron 100 módulos en estaciones del Metro, Metrobús, trolebús y unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP). En el Metro, por ejemplo, 70 estaciones ofrecen el servicio, lo que ha permitido captar a miles de usuarios durante sus trayectos cotidianos.
También se desplegarán brigadas en preparatorias y universidades, con la finalidad de acercar la vacuna a estudiantes de nivel medio superior y superior, uno de los grupos con menor percepción de riesgo.
Paralelamente, se puso en marcha un operativo especial en centrales camioneras foráneas y en la Central de Abasto, donde diariamente confluyen cientos de miles de personas provenientes de distintas regiones del país.
Las primeras tres alcaldías donde se intensificará el barrido territorial son Cuauhtémoc, Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero, consideradas zonas estratégicas por su densidad poblacional y movilidad. En estos puntos, las brigadas recorrerán colonia por colonia, con módulos temporales instalados en sitios de fácil acceso.
Llamado a adultos jóvenes
Aunque el sarampión suele asociarse con la infancia, las autoridades insistieron en la necesidad de que los adultos menores de 49 años acudan a vacunarse, incluso si no recuerdan su esquema previo.
El secretario de Salud federal, David Kershenobich, explicó que una sola dosis puede marcar la diferencia para frenar la cadena de contagios, especialmente en un contexto de alta movilidad urbana.
La secretaria de Salud capitalina, Nadine Gasman, detalló que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, capaz de propagarse con rapidez a través de gotículas suspendidas en el aire. Una persona infectada puede transmitir el virus hasta a 18 personas más. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, escurrimiento nasal, tos y conjuntivitis, antes de la aparición del característico exantema.
Además del refuerzo en vacunación, las autoridades hicieron un llamado a mantener medidas básicas de prevención. Entre ellas, el uso de cubrebocas en caso de presentar síntomas respiratorios, el aislamiento voluntario y la búsqueda de atención médica oportuna, con el fin de evitar brotes en espacios cerrados y de alta concurrencia.
El representante en México de la Organización Panamericana de la Salud, José Moya, advirtió que, aunque las Américas lograron eliminar el sarampión en 2016, los brotes recientes en países como Canadá, Estados Unidos, Brasil y México muestran que los avances pueden revertirse si disminuyen las coberturas de vacunación. En ese sentido, destacó que en los últimos 20 años la inmunización ha salvado más de 30 millones de vidas en el mundo.
Las autoridades capitalinas anticiparon que en 15 días se presentará un primer balance del operativo, con el objetivo de ajustar estrategias y reforzar los puntos donde sea necesario. Mientras tanto, reiteraron que la vacuna es gratuita, segura y está disponible para toda la población.
La meta, subrayaron, es cortar la transmisión del virus y evitar complicaciones que, en pleno siglo XXI, son prevenibles con una simple dosis.