
La presidenta de la Comisión de Planeación del Desarrollo del Congreso de la Ciudad de México, Olivia Garza, afirmó que la ampliación de la consulta del Plan General de Desarrollo anunciada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, no resuelve el problema de fondo, que es “la falta de apertura y pluralidad real en el proceso”.
Se trata de la segunda ampliación que realiza el Gobierno de la Ciudad para recibir propuestas para este instrumento de planeación, que definirá el rumbo de la capital en los próximos 20 años.
La legisladora del PAN señaló que no se trata de extender plazos, sino de garantizar una consulta auténticamente ciudadana ya que el PGD no es cualquier documento.
Olivia Garza destacó que de nada sirve ampliar la fecha hasta abril si las consultas siguen realizándose en los Pilares, con alumnos de los propios Pilares y con personal del gobierno. “Hoy lo que estamos viendo es una consulta de Morena para Morena”, sostuvo.
También advirtió que el Plan General de Desarrollo debe construirse con la participación de toda la ciudadanía, especialmente de sectores productivos, académicos, organizaciones civiles, urbanistas y vecinos que no forman parte de estructuras gubernamentales.
“Las consultas deben salir de los espacios controlados por el gobierno. Tienen que llevarse a plazas públicas, mercados, universidades, parques y colonias. Solo así se podrá hablar de una verdadera participación ciudadana”.
Finalmente, la diputada reiteró que el PAN no se opone a la consulta, sino a la simulación.
Añadió que si de verdad quieren escuchar a la gente, que abran un proceso, en el que permitan que todas las voces sean tomadas en cuenta.
“La planeación de la ciudad no puede hacerse entre los mismos de siempre”, concluyó.
Recientemente la bancada del PAN, en el Congreso local, entregó al Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la CDMX las propuestas del grupo parlamentario, que buscan garantizar que sea un instrumento sólido, medible y con visión de largo plazo.
Entre las propuestas entregadas destacan la reestructuración de las funciones básicas de la ciudad para armonizar vivienda, infraestructura y servicios; la modernización de la gobernanza urbana mediante coordinación metropolitana, inversión mixta responsable y la creación de un Tablero de Control Ciudadano con indicadores verificables.
También contempla el impulso a la transformación industrial y tecnológica; el fortalecimiento de indicadores económicos estratégicos; la consolidación del modelo de Ciudad de los 15 minutos (que contempla que los traslados no deben de ser mayores a ese tiempo); y una transición ecológica con metas claras de reducción de emisiones.
Los legisladores aseguraron que el PAN no busca obstaculizar el proceso, sino enriquecerlo con propuestas técnicas y constructivas.