El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Estado de México Oriente comunicó que padres y madres de familia deben supervisar la alimentación de las niñas y niños desde las primeras semanas de vida, a fin de prevenir obesidad y reducir el riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos crónicos en etapas posteriores.
La pediatra Alicia Hernández Vargas, con especialidad neurológica y adscrita al IMSS en la entidad, indicó que los progenitores, además de proporcionarles afección, formación educacional y los cuidados básicos de salud a sus hijas e hijos menores de edad, también deben de vigilar su alimentación desde las primeras semanas de vida.
“Se les debe inculcar una educación nutricional sana en cada etapa de su crecimiento y evitar darles golosinas, alimentos fritos, empanizados, embutidos y bebidas azucaradas”, declaro Hernández Vargas.
La especialista explicó que la obesidad infantil es una enfermedad crónica que se caracteriza por exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando los infantes tienen un sobrepeso mayor al 20 por ciento del ideal y evitarla es responsabilidad de los tutores, ya que normalmente las y los menores imitan los hábitos alimenticios.
La especialista recomendó que es necesario platicar con la niñez para saber la importancia de una alimentación nutritiva y las consecuencias que traen el sobrepeso y la obesidad en su salud.
Por último, Alicia Hernández mencionó que el IMSS cuenta con estrategias educativas de Promoción a la Salud que buscan prevenir la obesidad en niñas, niños y adolescentes como ChiquitIMSS Junior (población de 3 a 6 años); ChiquitIMSS (de 7 a 9 años); JuvenIMSS Junior (adolescentes de 10 a 14 años) y JuvenIMSS (de 15 a 19 años).
La Crónica de Hoy 2026