
El cateo realizado el pasado 12 de marzo en un inmueble de la colonia Arenal, en la alcaldía Azcapotzalco, continúa generando nuevas líneas de investigación en torno al mercado del blindaje vehicular y las posibles redes empresariales que operan en este sector en la Ciudad de México.
Tras el aseguramiento de decenas de vehículos, herramientas y camionetas con modificaciones de blindaje artesanal, autoridades federales y capitalinas mantienen abiertas diversas indagatorias para identificar el origen de los vehículos localizados y las empresas que podrían estar vinculadas con su modificación o comercialización.
En ese contexto, fuentes cercanas a las investigaciones señalan que las autoridades también analizan la estructura empresarial vinculada al empresario José Ramón Abraham Matuk, propietario de la firma Abate Autos Blindados, compañía que durante años ha participado en el mercado del blindaje de vehículos utilizados por corporaciones de seguridad y funcionarios públicos.
De acuerdo con información revisada por analistas del sector, el empresario no sólo estaría relacionado con empresas dedicadas al blindaje, sino también con otros negocios ubicados en algunas de las zonas comerciales más exclusivas de la capital.
Entre ellos destaca MG Polanco, una agencia automotriz dedicada a la comercialización de vehículos de la marca china MG, ubicada en la avenida Presidente Masaryk, una de las zonas comerciales más exclusivas de la Ciudad de México.
También figura The Collection, una agencia especializada en la venta de vehículos de lujo, localizada en el corredor empresarial de Santa Fe, zona donde se concentran algunos de los desarrollos corporativos y comerciales más importantes de la capital.
Aunque estas empresas operan en el sector automotriz comercial, investigadores no descartan revisar posibles vínculos corporativos, financieros o administrativos entre estas firmas y las compañías dedicadas al blindaje vehicular.
En particular, la presencia de una agencia enfocada en la venta de vehículos de lujo también ha despertado interés entre analistas del sector, ya que este tipo de unidades suele ser el mismo segmento de mercado en el que posteriormente se solicitan servicios de blindaje vehicular.
Especialistas consultados señalan que en investigaciones relacionadas con redes empresariales suele analizarse la existencia de estructuras corporativas paralelas, mediante las cuales distintos negocios pueden compartir accionistas, socios o mecanismos financieros, aun cuando operen en sectores aparentemente distintos.
Las autoridades también buscan determinar si algunos de los vehículos asegurados en el cateo de Azcapotzalco pudieron haber pasado por empresas intermediarias o talleres asociados al mercado del blindaje, antes de ser modificados o enviados a otras entidades del país.
El hallazgo de camionetas con modificaciones similares a los llamados “monstruos”, vehículos reforzados que han sido utilizados por organizaciones criminales en diversas regiones del país, ha incrementado el interés de los investigadores por rastrear el origen de las modificaciones detectadas en el inmueble cateado.
Este tipo de vehículos, caracterizados por estructuras metálicas reforzadas y blindaje improvisado, no forman parte del mercado tradicional del blindaje civil, lo que ha llevado a analistas a considerar la posibilidad de que algunas modificaciones estén vinculadas con redes de comercialización hacia organizaciones criminales o con servicios solicitados por intermediarios ligados a estos grupos.