
La Ciudad de México inauguró el primer Festival de Flores de Primavera y Ornamentales en la explanada del Monumento a la Revolución, un evento que reúne a más de 50 productores provenientes de zonas de conservación como Xochimilco, Tláhuac, Milpa Alta y Tlalpan.
Las autoridades capitalinas informaron que en esta edición se exhiben alrededor de 10 mil especies de plantas y flores, además de que se espera una derrama económica diaria cercana a los 300 mil pesos para los ductores participantes.
El festival se desarrollará durante el fin de semana con actividades culturales, talleres y espacios de venta directa.
En el acto inaugural se destacó que la producción de plantas en la ciudad supera los siete millones de ejemplares para esta temporada, cultivados principalmente en el suelo de conservación, considerado estratégico para el equilibrio ambiental y económico de la capital.

Impulso a la producción local
El festival se plantea como una plataforma para fortalecer la economía de las comunidades dedicadas a la floricultura, así como para incentivar el consumo de plantas producidas en la propia ciudad.
Autoridades señalaron que, como parte de esta estrategia, el gobierno capitalino adquirirá un millón de plantas a productores locales para su colocación en avenidas principales y espacios públicos.
Esta compra forma parte de un programa de mejoramiento urbano que contempla la instalación progresiva de plantas en camellones y vialidades, con entregas semanales estimadas en 300 mil ejemplares. La medida también busca posicionar la imagen de la ciudad de cara a eventos internacionales próximos.
De acuerdo con datos presentados durante el evento, la producción florícola en el suelo de conservación se realiza en alrededor de 60 hectáreas y constituye una fuente de ingreso relevante para cientos de familias. En este contexto, se subrayó la importancia de mantener estas zonas frente al avance de la urbanización.
Funcionarios ambientales indicaron que fomentar actividades productivas como la floricultura contribuye a preservar estos territorios, considerados una “barrera verde” para la ciudad, al tiempo que garantiza servicios ambientales como la captación de agua y la producción de oxígeno.

Tradición cultural y diversidad de especies
El festival también pone énfasis en el valor cultural de las flores en la vida cotidiana y en la historia del país. Durante el recorrido inaugural, se presentaron distintos espacios temáticos que abordan desde el uso ornamental y medicinal de las plantas hasta su papel en las tradiciones y celebraciones.
Entre los módulos destaca un museo al aire libre con estaciones dedicadas a flores nativas, polinizadores y especies acuáticas de la zona chinampera. Asimismo, se ofrecen talleres sobre técnicas de cultivo, elaboración de composta, kokedamas y uso gastronómico de flores comestibles.
Productores participantes expusieron variedades que van desde plantas ornamentales como geranios, petunias y hortensias, hasta especies comestibles y medicinales como lavanda, manzanilla, rosas y pensamiento, algunas de ellas cultivadas mediante prácticas agroecológicas sin uso de fertilizantes químicos.
Además, el festival incluye expresiones artísticas como esculturas florales y tapetes elaborados con semillas, así como figuras de fauna nativa representadas con plantas, entre ellas el teporingo, especie endémica del Valle de México.

Actividades culturales
La inauguración del festival coincide con la celebración de la llegada de la primavera y con una serie de actividades culturales en distintos puntos de la ciudad. Entre ellas se encuentra la Noche de Primavera, que contempla conciertos y presentaciones en el Centro Histórico y otros espacios públicos.
En el Monumento a la Revolución se instalará un escenario musical con presentaciones de rock, mientras que en otras sedes habrá eventos simultáneos como parte de una estrategia para descentralizar la oferta cultural.
También se anunció la instalación de un corredor lumínico con temática floral sobre Paseo de la Reforma, que se sumará a las actividades del fin de semana y que busca reforzar la imagen de la ciudad como destino turístico.
Autoridades capitalinas señalaron que este tipo de eventos contribuyen a proyectar a la Ciudad de México a nivel internacional, no solo como sede de grandes acontecimientos, sino también como un espacio que conserva tradiciones productivas y culturales vinculadas a la naturaleza.
El festival permanecerá abierto al público de manera gratuita hasta el domingo, con una programación que incluye talleres, exposiciones y venta directa de plantas, con la expectativa de consolidarse como una nueva tradición anual en la capital.