
El Gobierno de la Ciudad de México fue autorizado por el Poder Judicial de la Federación (PJF) para dar en adopción a más de 900 animales rescatados del Refugio Franciscano hace un par de meses. Las autoridades capitalinas intervinieron en el lugar tras detectarse presuntas condiciones de maltrato, hacinamiento e insalubridad.
El fallo se da luego de que un juez federal negara una suspensión solicitada por el refugio y asociaciones vinculadas para impedir que las autoridades capitalinas mantuvieran la tutela de los animales y se avanzara en la adopción.
El juez determinó que frenar la adopción no favorecía el bienestar de los animales, ya que obstaculizaría una oportunidad para mejorar su calidad de vida, recibir atención adecuada y contar con un entorno seguro.
Desde el operativo realizado en enero, los animales fueron asegurados y enviados a distintas instalaciones del Gobierno capitalino donde se garantizó su bienestar, ya que son atendidos por personal especializado.
Tras el fallo del juez, la Fundación Antonio Haghenbeck respaldó la resolución y su representante legal, Fernando García Juárez, señaló que no existe base jurídica para devolver a los animales a un entorno donde se registraron irregularidades.
Y calificó los recursos legales promovidos por el refugio como intentos por retrasar las decisiones de fondo.
La disputa por el predio
El caso ha generado controversia debido a rumores de una disputa legal entre los operadores del refugio y la Fundación Antonio Haghenbeck, señalada de vender el predio, donde se encontraba el Refugio Franciscano desde hace 48 años, para construir un desarrollo inmobiliario.
Incluso, el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, César Cravioto, fue señalado por su relación con la Fundación Antonio Haghenbeck, debido a que habitó un departamento en Polanco, propiedad de dicha fundación.