
Como parte de las acciones preventivas ante la próxima temporada de lluvias, autoridades municipales continúan implementando el llamado “Operativo Tormenta”, con el objetivo de reducir riesgos de inundaciones y proteger a la población.
En esta ocasión, brigadas de trabajadores realizaron labores de limpieza en bocas de tormenta y trabajos de saneamiento en barrancas del pueblo de Santo Tomás Chiconautla, una de las comunidades que históricamente ha enfrentado afectaciones durante las precipitaciones intensas.
De acuerdo con información difundida por el gobierno local, estas acciones buscan evitar la acumulación de basura, lodo y otros desechos que obstruyen el flujo del agua en el sistema de drenaje. Cuando estas estructuras se tapan, el agua de lluvia no puede circular adecuadamente, lo que provoca encharcamientos o incluso inundaciones que afectan viviendas, calles y comercios.
Trabajadores del municipio señalaron que estas jornadas forman parte de una estrategia permanente que se intensifica conforme se acerca la temporada de lluvias. “La limpieza de bocas de tormenta es clave, porque muchas veces el problema no es la lluvia en sí, sino la basura que bloquea el paso del agua”, comentaron durante las labores.
Vecinos de Santo Tomás Chiconautla también destacaron la importancia de estas acciones. Algunos habitantes señalaron que en años anteriores han sufrido inundaciones que dañaron muebles, electrodomésticos y parte de su patrimonio, por lo que consideran fundamental que el gobierno realice mantenimiento constante.
Además de la limpieza, el saneamiento de barrancas es otra tarea relevante, ya que estos espacios suelen convertirse en puntos de acumulación de residuos. Al retirar desechos y maleza, se mejora el flujo natural del agua y se reducen riesgos tanto para la infraestructura como para la salud pública.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para colaborar en estas acciones, evitando tirar basura en la vía pública y reportando cualquier obstrucción en el drenaje. Señalaron que la prevención es una tarea compartida y que la participación de los vecinos es clave para lograr mejores resultados.
Este tipo de operativos se enmarca dentro de una política más amplia de atención a riesgos urbanos, donde se busca anticipar problemas en lugar de actuar solo cuando ocurren emergencias. Con ello, se pretende reducir daños materiales, proteger a las familias y garantizar mayor seguridad durante la temporada de lluvias.
Finalmente, el gobierno municipal reiteró su compromiso de continuar trabajando en territorio, atendiendo directamente las zonas más vulnerables y reforzando las acciones que permitan cuidar a las comunidades.