
La problemática del despojo en la Ciudad de México fue relevante hasta que ciudadanos comenzaron a exhibir sus casos a través de manifestaciones y en redes sociales, sin embargo, múltiples situaciones estaban vigentes desde años atrás. Este delito, según agentes de la Policía de Investigación de la Fiscalía capitalina, declararon que desde hace más de 10 años, se tuvo poco interés por perseguir este crimen y dejaron crecer a pequeños grupos criminales de invasores que en la actualidad son grandes bandas de delincuentes.
El comportamiento de los despojadores cambia según la zona de la capital. Los agentes mencionaron que mientras en la alcaldía Iztapalapa, los invasores toman predios de reciente edificación, en zonas rurales como las alcaldías del sur, prefieren ocupar lotes abandonados y con poca visita de las autoridades.
“Tanzanios”, los más fuertes
La célula de invasores más poderosa, según información compartida por personal de la PDI, son “Los Tanzanios”, considerado uno de los principales generadores de violencia en la zona oriente de la capital. “Los Tanzanios” tienen presencia en la alcaldía Iztapalapa y los municipios de Chalco de Díaz Covarrubias y Valle de Chalco Solidaridad, Estado de México.
El dirigente de las invasiones es Nicolás “N”, alias “El Nico”, fundador del grupo delictivo. Este sujeto fue ascendido a líder del grupo criminal cuando Manuel “N”, el entonces jefe fue detenido en el año 2005. A partir del crecimiento de “Los Tanzanios”, comenzaron a ser perseguidos por las autoridades debido a que sus integrantes son responsables de múltiples homicidios, secuestros, extorsiones, cobro de piso, venta y distribución de droga, así como de despojo y el control de hoteles dedicados a la prostitución.
En 2025, la alcaldía Iztapalapa acumuló 130 carpetas de investigación por despojo y en los primeros seis meses del 2026, se abrieron 75 reportes.
Este grupo, de acuerdo con las fuentes consultadas, se expandió hacia Iztacalco, donde el fenómeno de despojo es similar al que ocurre en Coyoacán, en el que invasores ingresan a lugares que quedaron en construcciones pausadas y que quedaron en abandono y no se ocuparon, por ejemplo, como vivienda social que se construyó para beneficiarios y criminales entraron y se las quitaron al Gobierno.
Aquí, la célula opera bajo el mando de Jesús Camacho Torres, alias “La Pájara” ex líder feminicida quien está en reclusión. Entre estos invasores destaca el nombre de Marco “N”, alias “Citlali” o “La Pancha”, hermano de “La Pájara”, quien cuenta con antecedentes delictivos por robo agravado.
Tras la detención de su hermano, ascendió como principal operador de la venta de narcóticos en las alcaldías Iztacalco e Iztapalapa.
“Los Rodolfos” del despojo en zonas rurales
En Xochimilco, Milpa Alta y Magdalena Contreras — por ser zonas rurales — el modus operandi del despojo es distinto, los delincuentes invaden predios sin fraccionar, sin construcción, sin lotificar y se quedan con esas propiedades.
En esta zona operan “Los Rodolfos”, bajo el mando de Luis Enrique “N”, alias “El Michelín” o “El Mamado”, líder del grupo criminal, el cual opera en las alcaldías Tlalpan, Tláhuac, Iztapalapa y Xochimilco bajo los delitos de extorsión, narcomenudeo, homicidio y despojo.
Este criminal actúa en complicidad con Yair “N”, alias “Golden Boy” principal operador del grupo, relacionado con los delitos de narcomenudeo, tala ilegal de árboles, homicidio, extorsión y despojo de predios.
En este equipo de invasores están José “N”, quien lideraba al grupo de golpeadores para hacer los despojos e Isair Apolinar Olivares, fungía como líder de sicarios.
El involucramiento de “Los Rodolfos” en los despojos comenzó con Gerardo “N”, alias “El Yayo”, dirigente del grupo delictivo detenido en 2022 y que operaba el sur de la capital del país y en municipios mexiquenses.
Tras el homicidio de Héctor Rodolfo “N”, alias “La Gorda” — ocurrido 21 días después de salirse una prisión en Michoacán — en la colonia Narciso Mendoza, “El Yayo” asumió el control del grupo delictivo “Los Rodolfos”, extorsionador en las alcaldías de Xochimilco, Milpa Alta, Coyoacán y Tlalpan.
Y efectivamente, de las nueve carpetas de investigación que se abrieron por despojo en Milpa Alta, todas ocurrieron en zonas ejidales. Tres ocurrieron en San Salvador Cuauhtenco, y el resto en San Antonio Tecomitl, San Pedro Atocpan y Anta Ana Tlacotenco.
Y de los cuatro registrados hasta junio del 2026, dos fueron en San Pablo Oztotepec, uno en Villa Milpa Alta y otro en Santa Ana Tlacotenco, todas zonas ejidales.
Del mismo modo, en Magdalena Contreras, los despojadores atacaron en zonas boscosas y parajes naturales, con denuncias en El Ocotal, Santa Teresa y el Toro en 2025, así como San Jerónimo Aculco en 2026.
Así, en Tláhuac, los invasores operaron también en sitios rurales, por ejemplo el pueblo de San Francisco Tlaltenco, fue la localidad con mayor incidencia de despojo en 2025 y 2026 — hasta junio — con ocho y cuatro carpetas respectivamente. En segundo lugar se ubica el Barrio de Santa Ana, el cual forma parte del pueblo originario de Santiago Zapotitlán; en el primer año, se denunciaron cuatro despojos y sólo en seis meses del 2026 ya se habían acumulado tres.
“El Cártel de Tláhuac” en Xochimilco
Del mismo modo, en el 2025, en la alcaldía Xochimilco se reportaron 36 carpetas de investigación por despojo y sólo en los primeros seis meses del año siguiente, ya se tenían 22 en el Ministerio Público. Las de mayor incidencia en zonas rurales, cuatro en barrio Xaltocan, dos en San Marcos, dos en Santa Cecilia Tepetlapa y el mismo número en el Pueblo de Santa Cruz Acalpixca.
En está alcaldía del sur, los agentes declararon la operación de Alberto “N”, alias “El Minimi” y de José Israel “N”, alias “El Pitufo”, integrantes del grupo delictivo “Cártel de Tláhuac”. Están vinculados a la venta y distribución de droga, la extorsión de comerciantes y locatarios, además de la invasión y despojo de predios en dicha demarcación.
De los despojos y otros delitos en Tláhuac tomó el mando Agustín “N”, alias “El Escorpión”, líder de una facción del “Cartel de Tláhuac”, tras la captura de Felipe de Jesús Pérez Luna, alias “El Ojos” y su ejecución en 2017.
“El Escorpión” dirige la compra venta y distribución de droga, despojo, robo de vehículo, acopio de armas, posesión de animales exóticos y falsificación de billetes.