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El Papa pide desde Beirut “anteponer la paz a todo lo demás”, sin nombrar los bombardeos periódicos de Israel

León XIV alaba desde Líbano a los “millones de libaneses, dentro y fuera, que sirven a la paz día tras día”

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Oriente Medio El papa León XIV este domingo en el palacio presidencial de Beirut, junto al presidente Joseph Aoun junto a su familia, de confesión cristiana maronita (ALESSANDRO DI MEO / POOL/EFE)

El papa León XIV alabó este domingo desde Beirut la resiliencia de “los millones de libaneses, aquí y en todo el mundo, que sirven a la paz silenciosamente, día tras día”, y pidió que sean “artífices de paz en circunstancias muy conflictivas e inciertas” en su primer discurso ante las autoridades del Líbano, a donde llegó tras visitar Turquía.

“A ustedes, sin embargo, que tienen importantes tareas institucionales dentro de este pueblo, les espera una bienaventuranza especial si pueden decir que han antepuesto el objetivo de la paz a todo lo demás”, proclamó.

Ante el presidente libanés, Joseph Aoun, con quien se reunió a su llegada, declaró que “es una gran alegría encontrarme con ustedes y visitar esta tierra en la que ‘paz’ es mucho más que una palabra. Aquí la paz es un deseo y una vocación, es un don y una obra en constante construcción”.

Sin referencias a Israel

Aunque en ningún momento el papa hizo referencia a los conflictos en Oriente Medio, el pontífice llega sólo pocos días después de un ataque de Israel al sur de Beirut en una nueva violación de la tregua firmada hace un año y en el que mataron a uno de los dirigentes del grupo chií libanés Hizbulá.

Este sábado, Hizbulá dio la bienvenida al papa y le pidió que durante su visita “rechace” las agresiones de Israel contra el país.

Según datos recopilados ​​por el periódico libanés L’Orient-Le Jour , el ejército de Tel Aviv ha violado el alto el fuego más de 12,000 veces con el objetivo de eliminar a Hizbulá , con ataques en los que han muerto más de 300 personas.

“Su resiliencia es una característica imprescindible de los auténticos constructores de paz: la obra de la paz, en efecto, es un continuo recomenzar. El compromiso y el amor por la paz no conocen el miedo ante las aparentes derrotas, no se dejan doblegar por las decepciones, sino que saben ver más allá, acogiendo y abrazando con esperanza todas las realidades”, les dijo el papa.

León XIV señaló que sin “un acercamiento entre quienes han sufrido agravios e injusticias, es difícil avanzar hacia la paz” y, al mismo tiempo, “no hay reconciliación duradera sin un objetivo común, sin una apertura hacia un futuro en el que el bien prevalezca sobre el mal sufrido o infligido en el pasado o en el presente”.

Elogio a los que permanecieron en el país

El pontífice elogió a aquellos que se “atreven a quedarse”, incluso cuando ello supone un sacrificio: “Hay momentos en los que es más fácil huir o, simplemente, resulta más conveniente irse a otro lugar”.

“Sabemos que la incertidumbre, la violencia, la pobreza y muchas otras amenazas producen aquí, como en otros lugares del mundo, una hemorragia de jóvenes y familias que buscan un futuro en otros lugares a pesar del gran dolor que representa dejar su patria”, dijo León XIV en referencia a la diáspora de libaneses -15 millones en los últimos años-, según estimaciones.

Y quiso subrayar el papel “imprescindible” de las mujeres en el arduo y paciente compromiso de custodiar y construir la paz.

“No olvidemos que las mujeres tienen una capacidad específica para trabajar por la paz, porque saben custodiar y desarrollar vínculos profundos con la vida, con las personas y con los lugares”, aseguró.

León XIV llega al país con el mayor porcentaje de católicos de Medio Oriente y miles de personas se acercaron a pesar de la intensa lluvia a las carreteras a ver pasar el papamóvil.

Declive de cristianos

De los 5.8 millones de habitantes de Líbano, los cristianos son el 32% de la población, y el 80% de estos son católicos maronitas, de los 5.8 millones que viven en el país, según el informe de 2025 de la organización Ayuda a la Iglesia que sufre (ACS) en el que se destaca la lenta desaparición de los cristianos, que en 1970 eran el 62%.

El 60% de los libaneses son musulmanes chiítas, sunitas, mientras que el 5% son drusos (religión monoteísta esotérica derivada del islam).

Según el sistema político libanés, el cargo de presidente está reservado para un cristiano maronita, el primer ministro debe ser sunita y el presidente del Parlamento chiita.

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