
Los intensos ataques dejaron un saldo de al menos nueve personas muertas y provocaron daños significativos a infraestructuras en distintas regiones de Ucrania.
Ígor Konashénkov, jefe del Departamento de Información del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa, afirmó que las fuerzas rusas atacaron “elementos clave de la infraestructura militar ucraniana con armas de largo alcance y alta precisión, incluidos misiles hipersónicos Kinzhal”.
Por su parte, el presidente ruso Vladímir Putin ha destacado en ocasiones anteriores la fuerte inversión que su país ha realizado en misiles hipersónicos y en armamento con características similares.
¿Qué son los misiles hipersónicos?
La principal característica de los misiles hipersónicos Kinzhal (daga, en español) es la velocidad a la que se desplazan, superior a Mach 5, lo que equivale a aproximadamente 1.6 kilómetros por segundo.
El gobierno ruso ha señalado que estas armas pueden alcanzar objetivos a más de 2,000 kilómetros de distancia. Además, cuentan con una alta capacidad de maniobra, lo que les permite cambiar de dirección y altitud durante el vuelo sin perder velocidad, dificultando su detección e intercepción.
Según James Acton, especialista en política nuclear del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, el uso de este tipo de armamento representa “una señal para Occidente”, aunque subrayó que se trata de “un recurso aislado” debido a la complejidad y el alto costo de su fabricación.
Otros expertos advierten que estos misiles suponen una amenaza considerable para la seguridad global. Iain Boyd, ingeniero aeroespacial de la Universidad de Colorado, señaló que “la velocidad de estas armas incrementa la precariedad de la situación, ya que reduce de forma drástica el tiempo disponible para cualquier tipo de respuesta o solución diplomática”.
Carrera global por contrarrestar las armas hipersónicas
Ante este escenario, potencias militares como Estados Unidos, Reino Unido y Australia anunciaron una cooperación para investigar sistemas de defensa contra misiles hipersónicos.
Esta iniciativa forma parte del pacto de seguridad AUKUS, firmado recientemente entre los tres países. En paralelo, naciones como Irán y Corea del Norte han anunciado avances en el desarrollo de este tipo de armamento.