
“Un ataque de este tipo cerca de la frontera de la Unión Europea y la OTAN representa una grave amenaza para la seguridad del continente europeo y una prueba para la comunidad transatlántica. Exigimos respuestas contundentes ante las acciones temerarias de Rusia”, escribió Sibiga en sus redes sociales.
El ministro ucraniano subrayó la necesidad de medidas más firmes contra los ingresos petroleros de Rusia, así como contra sus mecanismos financieros y activos en el exterior.
Además, calificó de “absurda” la justificación rusa sobre un supuesto “ataque a la residencia de Vladimir Putin”, que afirmó nunca ocurrió, y sostuvo que se trata de “otra prueba de que Moscú no necesita razones reales para sembrar terror y continuar su guerra”.
Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania informó en un comunicado que las fuerzas rusas lanzaron 13 misiles balísticos Iskander M/S-400, 22 misiles de crucero Kalibr y un misil de alcance medio Oréshnik, así como 226 drones de ataque.
La ofensiva tuvo como objetivo infraestructura crítica en distintas regiones del país. Las autoridades reportaron al menos cuatro personas muertas y 25 heridas. La ciudad de Leópolis fue alcanzada por primera vez por un misil hipersónico.
En respuesta, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) anunció que impulsará acciones a nivel internacional, entre ellas la convocatoria a una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, otra del Consejo Ucrania-OTAN, así como respuestas coordinadas dentro de la Unión Europea.
Asimismo, se informó que Ucrania mantiene un intercambio constante de información con Estados Unidos y sus socios europeos sobre los detalles de esta ofensiva, a través de canales diplomáticos.