
Nobel de la Paz — Indignados y sorprendidos por la decisión de la líder opositora venezolana, María Corina Machado, Premio Nóbel de la Paz 2025, por entregar su medalla al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue la reacción de líderes políticos de Noruega, que reprobaron esta acción con tal de quedar bien con el republicano quien no ha hecho mérito alguno para ser considerado para tal distinción, ya que el magnate neoyorquino es el “clásico presumido” que se atribuye el mérito por el trabajo que han hecho otras personas.
El Centro Nobel de la Paz declaró desde Oslo a través de sus redes sociales que “una medalla puede cambiar de dueño, pero el título de un Premio Nobel de la Paz no”. Los organizadores del premio, el Comité Noruego del Nobel y el Instituto Noruego del Nobel, ya habían declarado que el premio “no puede ser revocado, compartido ni transferido” cuando Machado reveló su plan de querer entregarlo a Donald Trump.
En su visita a Washington, María Corina Machado, quien también ha recibido críticas por opositores venezolanos dentro y fuera de su país por esta decisión, para quedar bien con el huésped de la Casa Blanca, entregó su medalla a Trump el 15 de enero con el argumento de que el republicano está ayudando a liberar a Venezuela de la dictadura de Nicolás Maduro y “en reconocimiento a su singular compromiso con nuestra libertad”.
Tras este episodio, horas después, Trump escribió en su cuenta de Truth Social que Machado “me entregó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto maravilloso de respeto mutuo”.
FANFARRÓN
La acción de Corina Machado de inmediato recibió cuestionamientos por parte líderes políticos noruegos, como Kirsti Bergstø, líder del partido de la Izquierda Socialista y su portavoz de política exterior, quien resaltó que “esto es, ante todo, absurdo. El premio de la paz no se puede regalar”.
Kirsti Bergstø resaltó que las recientes amenazas de Trump de invadir Groenlandia demuestran por qué no es merecedor del premio. “Sin duda, Trump afirmará que ya lo ha recibido, pero es intransferible y sus reiteradas amenazas contra Groenlandia demuestran claramente por qué habría sido una locura otorgarle el premio”.
En la misma línea se expresó Trygve Slagsvold Vedum, líder del partido de Centro quien indicó que “quien quiera que haya recibido el premio, lo ha recibido. El hecho de que Trump aceptara la medalla dice mucho de él: un típico fanfarrón que busca engalanarse con los honores y el trabajo de otros”.
Por su parte, Raymond Johansen, exalcalde laborista de Oslo y actual secretario general de Ayuda Popular Noruega, apuntó que la situación con la entrega de la medalla del premio y querer entregar el título a Trump por parte de la venezolana es “increíblemente embarazoso y perjudicial”.
Asimismo, refirió que las acciones de María Corina Machado no solo hablan mal de ella como líder de la oposición venezolana, sino que su actitud de regalar el título que le fue otorgado podrían dañar la reputación del Premio Nobel de la Paz y del Comité Nobel.
VERGONZOSO
“Esto es increíblemente vergonzoso y perjudicial para uno de los premios más reconocidos e importantes del mundo. Su otorgamiento está ahora tan politizado y es tan potencialmente peligroso que fácilmente podría legitimar un desarrollo contrario a la paz”, escribió Raymond Johansen en su cuenta de la red social Facebook.
Las críticas a la líder venezolana por su actitud comenzaron a llegar tras aparecer en una fotografía difundida por la Casa Blanca donde aparece Trump con el regalo de Corina Machado y que lo exhibió el republicano en un gran marco dorado junto a un texto que decía: “Presentado como un símbolo personal de gratitud en nombre del pueblo venezolano en reconocimiento a la acción decisiva y de principios del presidente Trump para asegurar una Venezuela libre”. (Con información de agencias)
La Crónica de Hoy 2026