
Después de que Estados Unidos enviara una flota armada a Irán, que, en palabras de Donald Trump, están listos parar atacar como en Venezuela; el país se dijo dispuesto a volver a la vía diplomática para resolver el conflicto por su programa nuclear, pese a lo que calificó como antecedentes de falta de voluntad por parte de Washington, así lo afirmó este viernes el ministro de Exteriores iraní, Abas Araghchí, durante una conferencia de prensa en Estambul.
El jefe de la diplomacia iraní señaló que su país rechaza cualquier política impuesta, pero mantiene la disposición a participar en un proceso diplomático “significativo, lógico y justo”, siempre y cuando se tomen en cuenta los intereses legítimos de Irán y sus preocupaciones legales. Subrayó que una negociación no puede arrancar bajo amenazas, en referencia al discurso y las acciones recientes de Estados Unidos.
Araghchí también criticó lo que llamó contradicciones de Washington y afirmó que una opción militar no es viable. Recordó que los bombardeos realizados en junio pasado por Estados Unidos e Israel no lograron su objetivo y aseguró que, de repetirse, el resultado sería el mismo. “Sufrieron una derrota en junio”, afirmó, al tiempo que advirtió que un nuevo intento sería aún más complejo.
Acompañado por el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, el funcionario iraní dejó claro que hay límites en cualquier eventual negociación. Aseguró que los misiles y los sistemas de defensa de Irán no serán tema de diálogo y recalcó que el país no permitirá interferencias en su seguridad. “Protegeremos nuestra capacidad militar y la aumentaremos en lo que haga falta”, sostuvo.
Aunque reiteró la disposición a negociar, Araghchí advirtió que Irán también está preparado para un conflicto armado y dijo que el país está incluso más preparado que en junio. Alertó que una intervención directa de Estados Unidos llevaría a una situación mucho más compleja y distinta a un simple enfrentamiento bilateral.
Por su parte, el canciller turco Hakan Fidan insistió en que Irán y Estados Unidos deben sentarse a negociar el tema nuclear y reiteró la oposición de Ankara a cualquier acción militar, Señaló que Turquía ya ha transmitido esta postura a ambas partes y reiteró su disposición a fungir como facilitador en un eventual diálogo.
Sin responder de forma directa a la oferta, Araghchí expresó que Teherán ve con buenos ojos que Turquía juegue un papel diplomático activo en los conflictos de la región, también se refirió a la decisión de la Unión Europea de catalogar a la Guardia Revolucionaria iraní como organización terrorista, calificándola como un error estratégico y una señal del debilitamiento de Bruselas en el escenario internacional.
Las dudas sobre el carácter pacífico del programa nuclear iraní se arrastran desde hace más de 20 años y se intensificaron tras la salida de Estados Unidos, en 2018, del acuerdo firmado en 2015 durante la presidencia de Barack Obama. Los intentos más recientes de reactivar las negociaciones se rompieron en junio, el mismo mes en que Washington se sumó a los ataques israelíes contra instalaciones nucleares iraníes.