
El gobierno de Ottawa advirtió a sus ciudadanos a sus ciudadanos que viajen a Cuba que “extremen” sus precauciones en la isla caribeña “debido al agravamiento de la escasez de electricidad, combustible y bienes básicos” y que “la situación es impredecible y podría empeorar, alterando la disponibilidad de vuelos con poca antelación”.
El gabinete del primer ministro Mark Carney también subrayó que Cuba está restringiendo el consumo de electricidad y que se pueden producir “apagones nacionales” que pueden durar más de 24 horas, y que aunque los hoteles cuentan con generadores, la escasez de combustible puede causar problemas en servicios como alimentación, electricidad, agua corriente y agua caliente.
Principal emisor de turistas
La advertencia puede afectar aún más el flujo de turistas canadienses a Cuba en un momento en el que ya se ha producido una caída de las visitas.
Canadá es la principal fuente de turistas que visitan Cuba. En 2025, unos 754,000 canadienses eligieron el país caribeño como destino turístico, un 12.4% menos que en 2024, según cifras oficiales cubanas.
“La tormenta perfecta está azotando a Cuba”
La alerta canadiense coincide con el anuncio del desplome del turismo en Cuba en 2025.
La llegada de turistas extranjeros a la isla cayó más de un 18% y cerró el año con 1.8 millones de visitantes, muy por debajo de la meta del gobierno de 2.6 millones, según las últimas cifras oficiales. En comparación con 2018, año récord con 4.7 millones de visitantes, la caída es del 62%.
“La tormenta perfecta está azotando a Cuba”, dijo Paolo Spadoni, profesor de ciencias sociales de la Universidad de Augusta, quien estudia la isla y su sector turístico. “Está sufriendo el impacto de factores externos e internos que han llegado en el peor momento posible”.
Los visitantes históricos a Cuba redujeron sus viajes en 2025: los de Canadá (-12,4%), los cubanos residentes en el exterior, en su mayoría radicados en Estados Unidos (-22,6%), los provenientes de Rusia (-29%) y los de Alemania (-50,5%).