
Crisis en Cuba — La empresa cubana Unión Eléctrica (UNE), informó este sábado que la isla Registra uno de los apagones de mayor magnitud, con el 51 por ciento de la isla sin el servicio de electricidad en el horario de la tarde-noche cuando aumenta el consumo.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó el pasado 5 de febrero que desde diciembre del 2025 el país no recibía petróleo desde el exterior debido a las presiones de Estados Unidos, incluido el suministro del petróleo venezolano a la isla, tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
Ante el desabasto de combustible, el régimen cubano adelantó el viernes que racionará la venta de combustible, priorizará el teletrabajo e implementará clases semipresenciales en las universidades como parte de su plan de emergencia.
Desde el verano de 2024 la situación energética en Cuba era crítica con apagones diarios y prolongados, y ahora sin combustible la situación se agudizará.
El pésimo estado de las centrales termoeléctricas, con décadas acumuladas de explotación y la falta de divisas del Estado cubano para comprar combustible forman parte de las causas, según el régimen de Miguel Díaz Canel.
La UNE, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, refirió que se preparó un apagón para más de la mitad de la isla en el horario de mayor demanda, en la tarde-noche, con una capacidad de generación de 1.488 MW megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.000 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.512 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.542 MW.
Actualmente, 6 de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
El informe de la UNE ha dejado de especificar desde mediados de enero la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) no operativos por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante.
Sin embargo, por el resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores parados está en máximos en los últimos días, por encima de los 1.000 MW.
Expertos independientes señalan que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los apagones lastran la economía que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales, y han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.
La Crónica de Hoy 2026