
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó con profundo disgusto al espectáculo de Bad Bunny en el tiempo de descanso en el Superbowl, aunque a nadie le extrañó, dada su fobia a cualquier cosa que sea latina o que alguien hable o cante en Estados Unidos en otro idioma que no sea el inglés.
En su red social Truth Social, el mandatario ultranacionalista, impulsor de la política xenófoba English Only, escribió lo siguiente:
“El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven desde todo Estados Unidos y el mundo. Este “espectáculo” es una cachetada a nuestro país, que establece nuevos estándares y récords cada día, ¡incluyendo el mejor mercado de valores y los mejores planes de jubilación de la historia! No hay nada inspirador en este desastre de espectáculo de medio tiempo; recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos, porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real. Y, por cierto, la NFL debería reemplazar de inmediato su ridícula nueva regla de inicio. ¡HAGAMOS A ESTADOS UNIDOS GRANDE DE NUEVO!
En el otro extremo, su espectáculo de 13 minutos en el Levi’s Stadium contó con el apoyo de artistas como Katy Perry y Shakira lo respaldaron públicamente, destacando el simbolismo de que un puertorriqueño protagonizara el escenario más mediático del mundo.
El portal de Sport Illustrated escribió: “El cantante puertorriqueño apostó por un show con fuerte identidad latinoamericana, en el que predominó el castellano y en el que quiso rendir homenaje a sus orígenes. Desde los primeros compases, el nacido en Vega Baja buscó conectar con el público a través de algunos de sus temas más populares, empezando con su “Tití me preguntó” y apoyado por un despliegue escénico dinámico y un cuerpo de baile que acompañó cada transición musical.