
Crisis humanitaria — Los gobiernos de México, Chile y Rusia han hecho oídos sordos a las presiones y amagos de Estados Unidos para no enviar ayuda a Cuba, en particular petróleo, por lo que las tres naciones seguirán con la entrega de ayuda humanitaria para auxiliar en las necesidades alimentarias de los habitantes de la isla.
La llegada de ayuda humanitaria desde México ordenada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el anuncio de que Chile también enviará y la decisión de Moscú de mandar crudo a Cuba, supusieron un motivo de mínima esperanza en Cuba, asfixiada económica y energéticamente por el bloqueo petrolero ordenado por Donald Trump.
El pasado jueves por la bahía de La Habana ingresaron dos buques de la Armada de México, el Papaloapan y el Isla Holbox, con 814 toneladas de alimentos y productos de higiene.
La ministra de Comercio Interior de Cuba, Betsy Díaz, agradeció en privado la entrega de esta ayuda y subrayó que “nos sentimos acompañados por México, por su humanismo, su solidaridad y su hermandad”, dijo Díaz según el perfil en redes sociales del Gobierno de Cuba.
Estados Unidos cortó los envíos de petróleo venezolano a Cuba tras la operación militar con la que capturó el pasado 3 de enero al dictador Nicolás Maduro, y tres semanas después aprobó una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a quien proporcione crudo a la isla.
Otro aliado clave de Cuba, Rusia, comunicó su intención de mandar a la isla en breve un cargamento de petróleo y productos relacionados “en calidad de ayuda humanitaria” y a pesar del bloqueo estadounidense.
El portavoz ruso, Dmitri Peskov, explicó que Moscú y La Habana están evaluando diferentes fórmulas para concretar el apoyo energético, pero evitó dar detalles por “razones comprensibles”, en referencia a una posible represalia estadounidense.
Agregó que el Gobierno ruso no desea “ninguna escalada” con Washington, pero minimizó las posibles repercusiones arancelarias ya que ambos países no mantienen “casi ningún tipo de intercambio comercial”.
Por su parte, el gobierno de Chile del mandatario Gabriel Boric Font, resaltó que también enviará ayuda humanitaria de su fondo contra el hambre y la pobreza vía organismos multilaterales, anunció su canciller, Alberto van Klaveren, quien calificó de “drama humanitario” la situación en la isla.
En las últimas semanas distintos países han comprometido ayuda para Cuba, empezando por los tradicionales aliados políticos de la isla, como Pekín, que anunció el envío de hasta 90.000 toneladas de arroz y una línea de “asistencia financiera emergente” de 80 millones de dólares.
Toda esta ayuda apenas supondrá un alivio temporal para Cuba, donde la situación económica y energética -que ya era muy precaria- se está deteriorando visiblemente con el paso de los días de asedio petrolero.
La Crónica de Hoy 2026