
Decenas de documentos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein fueron modificados en secreto para eliminar menciones al príncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, de acuerdo con una investigación publicada por el tabloide británico The Sun.
Según el diario, los cambios se habrían realizado en las últimas dos semanas sobre correos electrónicos intercambiados entre Andrés y Epstein, pese a que los archivos ya habían sido divulgados de manera oficial por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El tabloide asegura que localizó cerca de 100 documentos utilizando la palabra clave “tdoy”, las siglas en inglés del título que entonces ostentaba Andrés como duque de York. Esa búsqueda permitió filtrar, entre unos 3.5 millones de archivos, aquellos en los que el expríncipe aparecía como remitente o destinatario, sin embargo, al repetir el rastreo días después, los documentos ya no estaban disponibles y solo pudieron ser reconstruidos a partir de capturas de pantalla.
Correos borrados que involucraban al príncipe Andrés con Epstein
Entre los correos que habrían sido alterados figura uno enviado por Epstein a una mujer rusa identificada como Irina, en el que se confirmaba un encuentro con Andrés en agosto de 2010. Para las víctimas, estos cambios no son casuales. “Esto está frustrando a la Justicia. Es un encubrimiento del crimen”, afirmó Jess Michaels, sobreviviente de la red del magnate, quien sostuvo que este tipo de acciones buscan proteger a los responsables e intimidar a quienes denuncian.
Las críticas también llegaron desde el entorno de Virginia Giuffre, quien acusó al príncipe Andrés de abuso sexual cuando era menor de edad. Su hermano, Sky Roberts, cuestionó que los nombres de presuntos perpetradores sean censurados mientras los de las víctimas permanecen visibles, y advirtió que aún no se conoce toda la verdad sobre quiénes facilitaron y participaron en los abusos de Epstein.
En el Reino Unido, la Policía del Valle del Támesis analiza la información relacionada con los contactos entre Andrés y Epstein para determinar si abre o no una investigación penal. El rey Carlos III, por su parte, se ha limitado a expresar su solidaridad con las víctimas y a señalar que respaldará cualquier pesquisa policial.
No obstante, especialistas y sectores de la opinión pública consideran insuficiente esa postura y presionan para que el monarca pida a su hermano declarar en Estados Unidos, en un caso que sigue generando cuestionamientos sobre encubrimientos, poder e impunidad.