
Estados Unidos y Venezuela acordaron formalmente restablecer lazos diplomáticos, rotos desde principios de 2019, en lo que supone un nuevo y contundente paso en el marco de cooperación establecido entre la administración republicana y el régimen chavista, ahora domesticado después de que el Gobierno de Donald Trump capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro en enero.
Un comunicado del Departamento de Estado subraya que “este paso facilitará nuestros esfuerzos conjuntos para promover la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela”.
“Nuestra colaboración se centra en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente”, prosigue el texto.
Elogios a Delcy
Tras la operación para capturar a Maduro, el Gobierno Trump ha establecido un proceso de tres fases -estabilización, recuperación y transición democrática- para el futuro de Venezuela y el republicano ha apostado por la exvicepresidenta, Delcy Rodríguez, para pilotar la primera de estas etapas.
El magnate neoyorquino ha alabado repetidamente la labor de la política chavista al frente del Gobierno interino y su estrecha cooperación con Washington.
A finales de enero aterrizó en Caracas Laura Dogu, encargada de negocios estadounidense, con la misión de reabrir la misión en suelo venezolano, mientras que el Gobierno de Delcy Rodríguez nombró, pocos días después, a Félix Plasencia como representante diplomático de Venezuela ante Estados Unidos.
Los lazos diplomáticos entre Estados Unidos y Venezuela permanecían rotos después de que a principios de 2019, durante el primer mandato de Donald Trump, Washington reconociera al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, a lo que Nicolás Maduro respondió rompiendo relaciones.