
En el octavo Informe Mundial Anual de IQAir, un análisis basado en mediciones de 9.446 ciudades en 143 países que confirman el deterioro de la calidad del aire en2025 y dejó a solo un 14% de las ciudades dentro de las pautas sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el aumento global de partículas PM2.5, uno de los contaminantes más dañinos para la salud.
Panorama global cada vez más desigual
Según el estudio, el 91 por ciento de países superaron la guía anual de PM2.5 fijada por la OMS. Solo trece territorios lograron mantenerse dentro del límite de 5 µg/m³, entre ellos Puerto Rico, Islandia, Panamá, Andorra y Australia.
En el extremo opuesto, Pakistán, Bangladés, Tayikistán, Chad y la República Democrática del Congo encabezaron la lista de países más contaminados. Loni, en India, fue la ciudad más afectada con 112,5 µg/m³, mientras que Nieuwoudtville, en Sudáfrica, se posicionó como la más limpia del mundo.
En Estados Unidos, El Paso (Texas) registró la concentración más alta entre las ciudades principales, y el sureste de Los Ángeles fue la región más contaminada. En contraste, Seattle se mantuvo como la ciudad grande con mejor calidad del aire.
Europa, América Latina y Oceanía: contrastes marcados
Europa cerró el año con resultados mixtos: 23 países mostraron incrementos de PM2.5 y 18 lograron reducir sus niveles. El invierno con quema de leña, los incendios forestales de Canadá y las nubes de polvo sahariano fueron factores claves en el repunte. Suiza y Grecia registraron aumentos superiores al 30%, mientras que Malta logró la mayor reducción, cercana al 24%.
En América Latina y el Caribe, la tendencia fue más alentadora: 208 ciudades redujeron su promedio anual de PM2.5, frente a 95 que reportaron aumentos. Trece ciudades se incorporaron al monitoreo este año.
Oceanía repitió como una de las regiones con mejor desempeño, con un 61% de sus ciudades cumpliendo las directrices de la OMS.
Incendios detrás del deterioro del aire global
El informe advierte que los incendios forestales —cada vez más intensos por el cambio climático— fueron determinantes en el repunte de la contaminación. Las emisiones de biomasa alcanzaron niveles récord en Europa y Canadá, con unas 1.380 megatoneladas de carbono liberadas a la atmósfera.
Canadá, de hecho, volvió a posicionarse como el país más contaminado de América del Norte tras enfrentar una de sus peores temporadas de incendios en casi una década, fenómeno que también afectó a Estados Unidos y a varias regiones europeas.
En Estados Unidos, los niveles anuales de PM2.5 aumentaron hasta 7,3 µg/m³, impulsados por el humo de los incendios que cruzó fronteras estatales.
Llamado urgente a la acción
Frank Hammes, director ejecutivo de IQAir, insistió en que el deterioro de la calidad del aire es reversible si se reducen emisiones y se abordan las causas del cambio climático. Para los investigadores, el desafío es global y requiere fortalecer la infraestructura de monitoreo, ampliar la información pública y actuar sobre fuentes clave como industrias, transporte y combustión de biomasa.
El informe concluye que, pese a algunos avances regionales, la contaminación atmosférica sigue siendo una amenaza persistente para la salud y que 2025 dejó claro que el mundo aún está lejos de cumplir los estándares mínimos recomendados.