
La misión Artemis II regresará a la Tierra tras completar un sobrevuelo inédito por el lado oculto de la Luna, donde los cuatro astronautas captaron la primera “puesta de la Tierra”, una imagen tomada el 6 de abril de 2026 que revive el histórico Earthrise del Apolo 8, registrado hace casi seis décadas y convertido en ícono de la exploración espacial.
El primer vistazo humano al lado oculto de la luna
Durante la jornada del lunes 6 de abril, la nave Orion atravesó la llamada “cara oculta” de la Luna, una región llena de cráteres y terreno irregular que no podemos ver desde la Tierra.
Ese recorrido llevó al equipo a romper el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos, superando la marca de la misión Apolo 13.
La experiencia incluyó un apagón comunicacional de 40 minutos, como estaba previsto, debido a que la Luna bloqueó la señal con la red terrestre.
En ese aislamiento, los astronautas se encontraron más cerca que nunca de la superficie lunar y describieron la zona como “un muro totalmente negro”, resaltando lo imponente del entorno.
¿Quiénes participaron en la misión?
La tripulación estuvo integrada por Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen.
A bordo de Orion, los cuatro astronautas fueron los primeros humanos en registrar directamente esta región del satélite, que hasta ahora solo había sido observada mediante sondas y dispositivos no tripulados.

Descubrimientos sobre la luna
El sexto día de la misión trajo uno de los momentos más esperados: un amplio sobrevuelo lunar que ofreció vistas inéditas de la cara oculta, incluida la cuenca Orientale, un cráter de casi mil metros de ancho visible en la zona inferior izquierda de las imágenes captadas.
Además, la tripulación observó cómo la Tierra desaparecía detrás del horizonte lunar para luego volver a emerger al otro extremo, replicando el fenómeno conocido como “amanecer de la Tierra”. Esta secuencia, ahora capturada con tecnología moderna, enlaza simbólicamente la era Apolo con la nueva generación de exploradores.
La importancia de las fotos y la misión
La foto tiene un fuerte valor histórico: por primera vez desde el Apolo 8, un grupo de astronautas logró fotografiar a la Tierra desde la órbita de otro mundo.
Este registro no solo continúa el legado de Earthrise, sino que confirma la capacidad de la nave Orion para operar de forma segura durante largos periodos sin comunicación, un requisito clave para futuras misiones hacia Marte y destinos más lejanos.
El paso por el lado escondido de la Luna también permitió validar los sistemas automáticos de la misión, reforzando la preparación para los próximos vuelos del programa Artemis.
