
Brasil y Estados Unidos formalizaron este viernes en Brasilia un acuerdo de cooperación en seguridad enfocado en combatir el tráfico ilegal de armas y desarticular redes criminales internacionales, mediante un sistema de intercambio de información en tiempo real entre sus autoridades aduaneras.
El convenio, conocido como Proyecto MIT (Mutual Interdiction Team), conecta directamente a la Secretaría de Ingresos Federales de Brasil con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Como parte central, se activó el Programa Desarma, una plataforma tecnológica que permite generar alertas compartidas cuando se detecten envíos sospechosos relacionados con armas, municiones o explosivos.
El sistema también recopila datos clave como números de serie, rutas de transporte y perfiles de exportadores, con el objetivo de identificar patrones y rastrear las redes ilegales desde su punto de origen.
Durante el anuncio, el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, explicó que esta iniciativa surge del diálogo directo entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, dentro de una agenda común para enfrentar el narcotráfico y el contrabando de armamento.
La cooperación se fortaleció tras visitas técnicas a la zona de la Triple Frontera (entre Argentina, Brasil y Paraguay), considerada una región crítica para el comercio ilegal.
Datos oficiales muestran la magnitud del problema: en el último año se interceptaron 35 cargamentos con más de mil piezas de armamento, principalmente provenientes de Florida, ocultas mediante declaraciones falsas o camufladas.
En paralelo, el Aeropuerto Internacional de Guarulhos registró un aumento significativo en decomisos de droga, al pasar de 89 kilos en 2024 a más de 1,500 kilos solo en el primer trimestre de 2026, con nuevas formas de ocultamiento en productos de uso cotidiano, como alimentos para mascotas.
Durigan detalló que, con este acuerdo, cualquier carga que salga de Estados Unidos rumbo a Brasil será sometida a revisiones más estrictas, comparables a un “rayos X”, para detectar posibles irregularidades antes de su ingreso.