
El Gobierno del presidente Donald Trump ha canalizado más de 250 millones de dólares para financiar programas de cooperación entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y corporaciones policiales locales.
El esquema, lanzado en septiembre de 2025, permite que los departamentos de policía actúen directamente en la detención de migrantes bajo los llamados modelos “Task Force”, de acuerdo con cifras recopiladas por FWD.us.
Hasta ahora, 976 departamentos en todo el país han firmado estos convenios. Cada uno ha recibido más de 100 mil dólares para incorporarse al programa, además de un bono adicional de 7 mil 500 dólares por cada agente que se sume a las tareas migratorias.
Florida y Texas encabezan la lista: 270 departamentos en el primer estado y 161 en el segundo. En conjunto, han recibido alrededor de 149 millones y 13 millones de dólares, respectivamente.
Organizaciones de defensa de los derechos civiles han cuestionado estos incentivos financieros. Felicity Rose, vicepresidenta de política de justicia penal en FWD.us, advierte que los pagos “alimentan el sesgo racial en la actuación policial y los arrestos por faltas menores”, al tiempo que amplían el margen de discreción de los agentes para detener personas bajo sospechas mínimas.
La promesa inicial del Gobierno federal de EU apuntaba a capturar “a lo peor de lo peor”: asesinos, violadores, pandilleros o personas vinculadas al terrorismo.
Sin embargo, los datos del centro TRAC de la Universidad de Syracuse muestran una realidad distinta, ya que, más del 70 por ciento de quienes hoy permanecen en centros de detención migratoria no tienen ninguna condena criminal, y entre quienes sí la tienen, la mayoría enfrentó únicamente delitos menores, como infracciones de tráfico.
A estos cuestionamientos se suman documentos internos de ICE filtrados por el periodista Ken Klippenstein en marzo pasado.
Los reportes revelan que los agentes locales solo empiezan a recibir los bonos extra después de arrestar a su primer migrante, lo que crea un incentivo directo para detener personas.
Los mismos documentos señalan que incluso la detención de menores no acompañados genera compensaciones adicionales.
Según estimaciones de FWD.us, entre 13 mil 800 y 15 mil 800 policías han sido entrenados por DHS para realizar labores relacionadas con migración, una capacitación que, junto con los pagos, busca expandir la capacidad de arresto más allá de las autoridades federales.