
Más de 17 mil soldados de Estados Unidos y Filipinas, entre otros países inician este lunes en ese archipiélago asiático las maniobras anuales Balikatan, en medio de tensiones con China en el Indopacífico, un flanco que países de la región temen que Washington descuide por la guerra en Medio Oriente.
Las maniobras, en las que también participan Japón, Australia, Nueva Zelanda, Francia y Canadá, se prolongarán hasta el próximo 8 de mayo, con ejercicios terrestres, marítimos, aéreos y cibernéticos, según información proporcionada por la autoridades filipinas durante los últimos días.
Se trata de la primera vez que la Fuerzas de Autodefensa de Japón participan activamente en las maniobras, disparando su misil tierra-superficie Tipo 88, explicó la semana pasada el portavoz filipino de Balikatan, Dennies Fernánfez, en una comparecencia recogida por la Agencia Filipina de Noticias.
La participación plena de Japón se produce en medio del refuerzo militar impulsado por el Gobierno de la primera ministra nipona, Sanae Takachi, que a comienzos de abril desplegó los primero s misiles de largo alcance de fabricación nacional en el sur y centro del país.
La medida otorga a Tokio capacidad de contraataque pese a sus Constitución pacifista, que fija una política exclusivamente defensiva, y que fue aplicada después de que EU trasladara en semanas anteriores personal militar desde Japón hasta Medio Oriente, según medios estadounidenses.
China tacha de intimidación militar las maniobras anuales
Por su parte, el Gobierno chino advirtió contra el “unilaterismo” y la “intimidación militar” tras el inicio en Filipinas de las maniobras anuales.
El portavoz de la Cancillería china Guo Jiakun afirmó en conferencia de prensa que lo que más necesita la región es paz y estabilidad, y lo que menos, la introducción de fuerzas externas que provoquen “división y confrontación”.
Guo recordó que la cooperación en materia de seguridad y asuntos militares entre países no debe perjudicar el entendimiento y confianza entre los Estados de la zona.
Asimismo, alertó a “los países pertinentes” que atarse mutuamente en materia de seguridad no hará sino jugar en su contra.
Las maniobras Balikatan -’hombro con hombro’ en tagalo- se producen entre tensiones regionales en puntos como Taiwán -isla autogobernada que Pekín no descarta invadir- o el mar de China Meridional -que el país asiático reclama casi en su totalidad, y con la seguridad de Japón, Corea del Sur, Filipinas o Taiwán dependiendo en gran medida de Washington.
Además de la información sobre el traslado de efectivos japoneses a la región en conflicto, también se baraja la hipótesis de que Estados Unidos reubique baterías del sistema antimisiles Patriot desplegadas en Corea del Sur, que expresó su rechazo a un eventual trasvase.
EU y China no mantienen ninguna disputa soberanista directa en el Indopacífico, donde el principal riesgo es que la región se convierta en escenario de una potencial conflicto indirecto, enmarcado en tratados de defensa mutua como el de Washington y Manila.
EU tiene acceso a alrededor de una decena de bases militares en Filipinas, gracias a un acuerdo establecido en 2014 y ampliado en 2023. (Con información de EFE)