
El gobierno boliviano acusó este martes al expresidente Evo Morales (2006-2019) de ordenar los bloqueos carreteros que tienen al país andino al borde de la parálisis económica y el desabasto, en una maniobra para sembrar el caos, que caiga el presidente Rodrigo Paz y escapar así de la justicia.
“Quieren salir a bloquear sin ninguna propuesta, sin ningún planteamiento; es para que caiga el gobierno”, denunció el secretario de Gobernación, Marco Antonio Oviedo, un día después de que suspendiera el juicio contra Morales por trata agravada de personas.
Este lunes debía comenzar en la ciudad sureña de Tarija el juicio oral contra Morales, por supuestamente haber mantenido una relación con una menor de edad, con la que tuvo una hija mientras fue presidente de Bolivia en 2016.
Morales, declarado en rebeldía
Ante la ausencia del exmandatario y de sus abogados defensores, el tribunal lo declaró en rebeldía y suspendió el proceso hasta que Morales se presente ante la Justicia o la Policía ejecute una nueva orden de captura emitida este lunes.
La Fiscalía de Tarija indicó que los abogados de Morales no presentaron “ninguna clase de justificativo” por su ausencia y, ante la falta de defensa privada en la audiencia, se decidió que el político fuera asistido por abogados de defensa pública.
La defensa de Morales alega que el expresidente no fue notificado personalmente para asistir al inicio del juicio, sino mediante un “edicto” judicial, lo que constituye un “vicio causal de fondo”, y considera que el proceso es “político”.
Atrincherado en su bastión
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba, una zona cocalera que es su bastión político y sindical en el centro del país, desde octubre de 2024, custodiado por cientos de sus seguidores para impedir su detención por este caso, iniciado durante el gobierno de Luis Arce (2020-2025), quien pasó de ser su discípulo a enemigo acérrimo.
En su momento, la Policía no pudo ejecutar una orden de captura contra el exmandatario porque sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días, entre octubre y noviembre de 2024, para impedir el ingreso de los agentes a esa zona cocalera.
“Exijo proceso imparcial”
Desde su trinchera, el exmandatario -alineado ideológicamente con el chavismo- exigió }un proceso “imparcial” y “legal”.
“No busco la impunidad, sólo exijo un proceso imparcial, legal y apegado a la Constitución y al Derecho Procesal. Ningún ciudadano puede ser condenado jurídica y mediáticamente, sin el respeto del Debido Proceso y la Presunción de Inocencia”, sostuvo en una amplia publicación en sus redes sociales.
Sobre los bloqueos en gran parte del país, Morales acusó al gobierno conservador de pretender “entregar” los recursos naturales y “someter al país a los fondos buitre y las privatizaciones”.