
Ucrania lanzó en la madrugada de este miércoles más de 350 drones contra 15 regiones de Rusia, incluidas las de Moscú y Leningrado (donde se encuentra la ciudad de San Petersburgo), en respuesta al endurecimiento de los ataques rusos contra ciudades ucranianas en la última semana, con una veintena de civiles muertos.
El ataque más espectacular de Ucrania desde que Putin ordenó la invasión de Ucrania, en 2022, empañó la inauguración del Foro Económico de San Petersburgo, el único evento internacional donde el presidente Vladimir Putin puede ejercer su influencia entre sus pocos aliados asiáticos. Varias instalaciones críticas fueron alcanzadas, como una refinería, que tiñó de negro el cielo de la antigua ciudad imperial y causó cortes de internet.
“En estos momentos se trabaja en paliar las consecuencias. Varias personas resultaron heridas. No hay muertos”, añadieron las autoridades sin dar detalles.
Serguéi Riakov, viceministro de Exteriores ruso, acusó a los aliados occidentales de Ucrania de ayudar en los ataques, en una nueva amenaza rusa de que podría extender el conflicto a su antigua zona de influencia en Europa del Este.
“Vemos a un conjunto de patrocinadores del régimen de Kiev que continúan subiendo las apuestas”, dijo a la prensa local.
Denunció que esos aliados de Ucrania “no se detienen ante ninguna provocación y, en ningún caso, están decididos a reducir la intensidad de los intentos de dificultarnos la existencia. Pero esos intentos están condenados al fracaso”.
“Condenamos firmemente esas acciones criminales”, añadió sobre los ataques con drones, que pasan desapercibidos en los medios de comunicación nacionales por la fuerte censura del Kremlin para ocultar los fracasos rusos en la guerra de Ucrania, que pensó que iba a ganar “en cuestión de días”.
Donde sí han fallecido al menos ocho civiles y otros 11 han resultado heridos es en Donetsk (territorio de habla rusa de Ucrania ocupado por las tropas de Putin), tras el impacto de un dron ucranio contra un autobús de pasajeros, según ha denunciado el líder de la región, Denís Pushilin, que ha calificado el ataque de “inhumano” y “terrorista”. Pushilin aseguró que el proyectil alcanzó al autobús cuando este se detuvo para recoger pasajeros en la localidad de Yenakiievo.
“Doy las gracias a nuestros soldados por su precisión”
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, agradeció a las Fuerzas Armadas ucranianas el ataque contra la mayor refinería de San Petersburgo “a unos 1,100 kilómetros de Ucrania”, horas antes del inicio de un foro económico internacional en la segunda mayor ciudad rusa y patria chica de Putin.
Zelenski destacó que “importantes instalaciones en territorio ruso” han sido atacadas por las fuerzas ucranianas y celebró “buenos resultados” como una corbeta militar destruida en la base de Kronstadt.