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La abanderada de Fuerza Popular presenta ligera ventaja en las preferencias con 36.64%, mientras que su adversario, Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, cuenta con 33.74% de las intenciones; el voto de los indeciso marcará la diferencia

Keiko Fujimori va por la presidencia de Perú en el cuarto intento

Pedro Sánchez y Keiko Fujimori, ¿quién será el próximo mandatario o mandataria de Peru? (EFE)

Presidenciales en Perú — Este domingo más de 27 millones de peruanos definirán en la segunda vuelta de las elecciones quién gobernará el país durante el período 2026-2031, donde los dos candidatos que aspiran a guiar los destinos de los peruanos son Keiko Fujimori, del partido Fuerza Popular, quien va por su cuarto intento para llegar a la presidencia y con ligera ventaja en las preferencias electorales con un 36.64%, y su adversario, Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, con 33.74% de las intenciones del voto.

Los peruanos llegan a esta contienda electoral con una fragmentación extrema tras los resultados de la primera vuelta, en la que participaron 35 candidatos y donde ninguno de los finalistas superó el 18% de los votos, y donde Fujimori y Sánchez sumando entre ambos un 29% de las preferencias de los electores.

Con base en los resultados de la primera vuelta, de acuerdo con medios peruanos, el 17.57% de votos nulos y el 13.31% de los potenciales votantes indecisos serán los factores determinantes para el resultado final.

La contienda de este domingo definirá entre devolver al fujimorismo al poder o reivindicar un proyecto de izquierda tras el fallido gobierno del expresidente Pedro Castillo, encarcelado por señalamientos de haber planeado un autogolpe de estado para seguir en el poder tras protestas ciudadanas.

Fujimori y Sánchez cerraron sus campañas el pasado jueves con la apuesta de haber convencido a electores indecisos de que ellos son la mejor propuesta para gobernar, mientras que las encuestas nacionales marcaban un empate técnico entre los dos abanderados, con una mínima ventaja para Keiko Fujimori.

La tónica para ganar votantes en sus últimos días de campaña giró en torno a discursos donde se culparon mutuamente de ser culpables del “caos” que arrastra por décadas el país, por lo que prometido devolver al Perú la estabilidad, luego de que esta nación andina vio pasar a ocho presidentes en la última década, en una sucesión de destituciones presidenciales desde el Congreso, por escándalos de corrupción y una creciente criminalidad e inseguridad.

keiko Fujimori cerró su campaña electoral en el Estadio Monumental, donde prometió lograr la “reconciliación nacional” (EFE)

KEIKO

Keiko Fujimori, heredera política del expresidente Alberto Fujimori, quien gobernó con mano dura el país entre 1990 y el 2000, cerró su campaña en un multitudinario acto en los exteriores del Estadio Monumental donde prometió lograr la “reconciliación nacional” en solo cinco años, pues señaló que solo pretende gobernar durante un mandato, sin buscar la reelección inmediata, que impide la Constitución.

Asimismo, señaló que tiene “permiso” de sus hijas para gobernar por solo los cinco años de un mandato, sin buscar una eventual reelección inmediata no contemplada en la norma como buscó su padre, que gobernó por una década antes de dimitir por fax desde Japón, para más tarde ser condenado a prisión por corrupción y violaciones de derechos humanos.

“Esta elección nos va a permitir elegir el rumbo: si es que queremos avanzar en unidad o retroceder y quedarnos atrapados en el odio, el insulto y la venganza. Nosotros representamos progreso, ellos representan retroceso. Nosotros representamos reconciliación, ellos lo que buscan es dividir a todos los peruanos”, señaló la abanderada del fujimorismo.

Keiko llega a esta segunda vuelta por cuarta vez en busca de la Presidencia, luego de haber perdido en las tres ocasiones anteriores en segunda vuelta ante Ollanta Humala en el 2011, frente a Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y ante Pedro Castillo en el 2021.

SÁNCHEZ

Por su parte, Roberto Sánchez cerró su campaña con un mitin en el Campo de Marte, donde llamó a los peruanos a la unidad para restablecer la democracia y el equilibrio de poderes en Perú, al considerar que se ha roto en los últimos años con la actuación del fujimorismo y sus aliados políticos en el Congreso.

Roberto Sánchez cerró campaña en el Campo de Marte, donde llamó a los peruanos a la unidad para restablecer la democracia y el equilibrio de poderes (EFE)

“Abajo el fujimorismo, abajo la corrupción, porque vamos a derrotarlo, podemos ser pobres pero no somos corruptos”, pregonó el exministro de Pedro Castillo, que prometió como primera medida, de ganar la presidencia, derogar las denominadas “leyes procrimen” que promovió el fujimorismo junto a sus socios en Legislativo.

Reivindicó también la figura del expresidente Castillo, al que prometió indultar de la condena de 11 años y 5 meses de cárcel por el fallido intento de golpe de Estado de finales de 2022, donde ordenó cerrar el opositor Congreso para evitar que por tercera vez tratase de destituirlo en apenas año y medio.

PROPUESTAS

Las propuestas de los candidatos presentan modelos opuestos, especialmente en materia económica y de seguridad.

Fujimori apuesta por mantener el modelo vigente, centrando su agenda en la estabilidad macroeconómica, el respaldo a la inversión privada y la minería formal. Entre sus medidas destacan el fortalecimiento de un shock desregulatorio para reducir en un 40% el tiempo de trámites, la implementación de Zonas Económicas Especiales y programas de salud nutricional. También propone modernizar el comercio exterior con inteligencia artificial y facilitar liquidez a las Pymes con un programa nacional de factoring. En seguridad, su propuesta se enfoca en recuperar el orden mediante una política de “mano dura”, control de fronteras y deportación de extranjeros con antecedentes criminales.

En tanto, Roberto Sánchez apuesta por una transformación estructural bajo una “nueva arquitectura constitucional” mediante una Asamblea Constituyente. Su plan económico busca superar el modelo extractivista a través de la industrialización y el fortalecimiento de la agricultura familiar, aunque su programa de consenso incluye ahora el compromiso de preservar la autonomía del Banco Central de Reserva (BCR).

En materia social, su estrategia propone aumentos progresivos del salario mínimo y reformas en el sector cultura para garantizar condiciones laborales dignas para los artistas. Su enfoque de seguridad difiere del de su oponente al proponer reformas internas en la Policía Nacional y un sistema de seguridad basado en la participación comunitaria.

Medios locales refieren que para la contienda electoral de este domingo muchos peruanos aún están indecisos, mientras que otros aseguran que optarán por quien consideran “el mal menor” y algunos han llamado a viciar el voto.

La Crónica de Hoy 2026

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