Mundo

El exmandatario cubano asistió a un homenaje por su cumpleaños número 95 acompañado por la cúpula del Gobierno, en medio de nuevas sanciones de Washington contra dirigentes y organismos de la isla

Raúl Castro reaparece en público tras acusación penal en Estados Unidos; Cuba cierra filas en su defensa

Raúl castro

Raúl Castro volvió a aparecer públicamente este viernes en La Habana por primera vez desde que fue acusado penalmente en Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de exiliados cubanos ocurrido hace casi 30 años.

Su presencia en un acto oficial fue interpretada por el Gobierno cubano como una muestra de respaldo y unidad frente a la creciente presión de Washington.

El exgobernante, retirado de los principales cargos políticos pero considerado por el discurso oficial como un referente histórico de la Revolución, acudió al homenaje organizado por su cumpleaños número 95 y por el 65 aniversario de la creación del Ministerio del Interior (Minint).

El acto, realizado en el teatro Carlos Marx de La Habana, reunió al presidente Miguel Díaz-Canel, dirigentes del Partido Comunista de Cuba, integrantes del Gobierno y familiares del exmandatario.

Durante su intervención, Díaz-Canel destacó el papel de Castro como jefe militar y estadista, además de atribuirle un importante valor simbólico para la isla.

“Raúl es Cuba y a Cuba no se toca”, afirmó el presidente cubano al referirse a la acusación presentada por fiscales estadounidenses contra el exlíder.

El mandatario insistió en que Cuba mantiene su apuesta por una relación basada en el respeto mutuo con Estados Unidos y aseguró que el país desea la paz. Sin embargo, advirtió que la isla responderá si considera amenazada su soberanía.

“Si intentan entrar, que no quepan dudas de que habrá combate decidido y firme”, expresó.

Durante la ceremonia, el ministro del Interior, Lázaro Álvarez, leyó un mensaje enviado por Raúl Castro, quien llamó a continuar trabajando con “orden, control y responsabilidad” en el actual contexto que enfrenta el país.

La reaparición del exmandatario ocurre semanas después de que fiscales federales estadounidenses lo imputaran formalmente por el caso del derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996. Desde entonces, el Gobierno cubano ha rechazado las acusaciones y las ha calificado como una “farsa” destinada a justificar acciones hostiles contra la isla.

Aunque Castro no participó en los actos de repudio organizados durante los últimos días en distintas provincias para denunciar la imputación, sí acudieron altos funcionarios del Gobierno y miembros de su familia.

La tensión entre ambos países aumentó aún más luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara nuevas sanciones contra el presidente Miguel Díaz-Canel, Alejandro Castro Espín —hijo de Raúl Castro—, además de otras cuatro personas y cinco entidades cubanas.

Entre los organismos sancionados figuran las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y los Comités de Defensa de la Revolución. Las medidas contemplan el bloqueo de bienes bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a empresas de ese país realizar transacciones con los involucrados.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) explicó que las sanciones se aplican conforme a la orden ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump, dirigida contra quienes Washington considera responsables de actos de represión o de amenazas a la seguridad nacional estadounidense.

Mientras Estados Unidos incrementa la presión sobre figuras clave del régimen cubano, la aparición pública de Raúl Castro buscó enviar un mensaje político claro: la dirigencia de la isla mantiene el respaldo a uno de los principales rostros de la Revolución, aun en medio del nuevo frente judicial y diplomático abierto con Washington.

Tendencias