
“Llegué a Madrid sola, y embarazada de mis mellizos. Tuve mucho miedo y angustia porque no sabíamos cómo iba a ser nuestra vida”. Así comienza el testimonio de la cubana Niurka Paz ante el papa León XIV, en la visita del pontífice al centro para personas sin hogar de Cáritas diocesana de Madrid, ciudad en la que ahora vive con sus bebés y es el hogar de más de un millón de latinoamericanos, los mismo que le gustaría expulsar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
No contenta con el revuelo que armó en México y su discurso neocolonialista y de alabanzas a Hernán Cortés, Ayuso se situó recientemente en las antípodas de la doctrina de León XIV, cuando condenó la regularización de medio millón de inmigrantes que ya viven en España.
En un tenso debate en el parlamento regional, la presidenta volvió a condenar esta regularización masiva (a contracorriente de Europa), puesta en marcha por el gobierno socialista de Pedro Sánchez y con la bendición de la Iglesia española, por considerarla un gesto humanitario. “Es importar la pobreza”, denunció la líder ultra, obviando que los casi dos millones de inmigrantes de todo el mundo que viven el área metropolitana de Madrid son vitales para la pujanza económica de la capital española.
Ayuso, que se considera una fervorosa beata, no debe estar nada contenta con los gestos de León XIV hacia los inmigrantes en España (escuchó las emocionadas palabras de un inmigrantes senegalés que le regaló su recién lograda tarjeta de residencia) ni con su apoyo explícito al multilateralismo.
En el otro extremo, el presidente Pedro Sánchez consideró este domingo “muy emocionante” las palabras que dijo el papa León XIV ante el rey y el gobierno en el Palacio Real, desde donde agradeció a España “su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo”, así como su “compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos”.
“La verdad es que ha sido muy emocionante esa referencia (del papa), porque es verdad que si uno mira a Europa, desgraciadamente hoy no hay muchos gobiernos que estén en la posición en la que nosotros estamos. Estamos un poquito solos desde un punto de vista institucional, pero no para millones de personas en otros países”, subrayó Sánchez.
Baño de multitudes

Mientras tanto, León XIV se dio un baño de multitudes en su segundo día de visita a Madrid. Las calles que confluyen en la madrileña plaza de Cibeles, habitual escenario de celebraciones para los forofos del Real Madrid y de la Selección Española, congregaron este domingo a más de 1.2 millones de personas que no quisieron perderse la primera misa oficiada por el papa León XIV en su viaje a España.
Las hermanas Getulia y Karina, mexicanas residentes en la periferia de Madrid, asistieron a la misa y de la posterior procesión del Corpus Christi presidida por el pontífice.
“Ha sido espectacular. Gente de todo tipo, de distintos lugares, distintos rostros... Formando una gran familia”, comentó Getulia sobre la eucaristía.
Encuentros con víctimas de pederastas
Para este lunes, está previsto que el papa sostenga un encuentro con víctimas de abusos sexuales dentro de la Iglesia española, una herida aún abierta, por lo que su mensaje genera mucha expectación.