
Israel volvió a bombardear este domingo el feudo de Hezbolá en el sur de Beirut, con un saldo de al menos tres muertos, poniendo en peligro el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que Donald Trump, que cumple 80 años este domingo, espera firmar hoy mismo.
“El ataque de esta mañana contra Beirut no debería haber ocurrido, sobre todo en un día tan especial en el que estamos tan cerca de alcanzar un acuerdo de paz. Israel tiene derecho a defenderse de las amenazas, pero el ataque al que respondía fue muy leve e insignificante; nadie resultó herido ni murió”, escribió el mandatario en su red Truth Social.
Desde Teherán, el Ejército iraní avisó que responderá a los ataques de Israel contra el Líbano.
“Sin duda estos crímenes no quedarán sin respuesta”, dijo el subcomandante Sardar Asadi, en declaraciones recogidas por los medios locales.
El negociador jefe iraní en las conversaciones de paz, Mohamad Baqer Qalibaf, ya advirtió antes de que los nuevos ataques israelíes contra el barrio Dahye de Beirut hacían “imposible hablar de seguir adelante”, poniendo en duda el esperado acuerdo.
“Si careces de la voluntad o la capacidad para cumplir tus compromisos, es imposible hablar de seguir adelante”, dijo en X Qalibaf en una aparente referencia al acuerdo de paz con Estados Unidos.
3,783 libaneses muertos
Al menos 3,783 personas han muerto y 11,699 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí en el Líbano el pasado 2 de marzo, pese a los intentos de desescalada y un frágil alto el fuego que ha sido sistemáticamente violado, informaron este domingo las autoridades sanitarias libanesas.
El nudo gordiano de la crisis en Líbano es la negativa de la milicia chiita proiraní Hezbolá a dejar las armas, situación que aprovechan las autoridades israelíes para expandir su territorio por el sur de Líbano.